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Sucesos
lunes 17 de octubre de 2016, 02:00

Hijo de Ramos fue uno de los que secuestraron al ganadero

El fiscal Joel Cazal confirmó ayer que fueron dos menores de edad los que llegaron a la casa del ganadero Félix Urbieta, en Belén Cué, en la noche del miércoles –cuando lo secuestraron–, y ya están plenamente identificados. “En las próximas horas vamos a labrar acta de imputación en contra de estos menores”, señaló Cazal.

Destacó que, según los datos que tienen, uno de los chicos sería el hijo de Alejandro Ramos, aunque explicó que eso se confirmará plenamente en las próximas horas con la elaboración del identikit y su exhibición a los testigos.

Según fuente cercana a la familia, los secuestradores del ganadero fueron entre siete y nueve hombres armados, de los cuales dos llegaron hasta la vivienda, uno de ellos, el hijo de Alejandro Ramos. El resto rodeó la casa, actuando de guardia, mientras el menor A.R.R. y su acompañante permanecieron por varias horas en la residencia, cenaron un guiso de arroz y finalmente le llevaron a su tío, sin utilizar la fuerza ni maltratarlo.

Según se desprende de esta información, Alejandro Ramos está rearmando su grupo, que lo integran él, su esposa Lourdes Ramírez, sus hijos A.R.R. y L.T.R.R. y aproximadamente cinco sujetos más, que se desprendieron supuestamente del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

El campo de acción del grupo sería el distrito de Horqueta, Paso Barreto, Puentesiño y parte de Concepción. En la zona norte del distrito de Horqueta, Ramos y su esposa tienen muchos familiares.

La agrupación carece de recursos económicos para captar a nuevos adherentes, por lo que urgentemente necesita dinero, lo cual les llevó a secuestrar a su tío y amigo de infancia de la familia, según se supo.

ALLANAMIENTOS. La Fuerza de Tarea Conjunta realizó ayer un allanamiento de vivienda e incursiones en la zona donde fue secuestrado el ganadero, sin lograr mayores resultados. Mientras, los familiares siguen esperando la comunicación de los captores.

El fiscal Cazal verificó por orden judicial una casa ubicada en la zona de Brasil Cué, Horqueta, en búsqueda de evidencias de los secuestradores. La propiedad es de una persona de apellido Cañete, donde se explota un pequeño balneario.

Supuestamente en la zona hubo avistamientos de hombres armados antes y después del secuestro de Urbieta. “Estamos verificando todos los datos que recibimos; por ello ingresamos en este lugar para seguir con las averiguaciones”, dijo Cazal.

Explicó que los vecinos están colaborando con la investigación, porque el secuestrado es una persona conocida y trabajadora. “La gente colabora con datos, nosotros reservamos sus identidades y estamos con estos operativos, porque ahora ya están perjudicando no solo a personas adineradas, sino a trabajadoras del campo”, añadió el fiscal.

Brasil Cué, donde se realizó el allanamiento de la vivienda, queda distante a unos 5 kilómetros de Belén Cué, donde se produjo el plagio de Urbieta el miércoles.

Los efectivos de la FTC realizaron también incursiones en las zonas aledañas de la estancia San Francisco, en búsqueda de rastros o campamentos del grupo armado, pero no encontraron mayores evidencias.