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Mundo
martes 7 de febrero de 2017, 11:17

Guitarras, laúdes y un ukelele suenan contra la política migratoria de Trump

Estambul, 7 feb (EFE).- Guitarras, laúdes, trompetas, violines, un ukulele, un cajón y un acordeón conforman el elenco de Country for Syria, un grupo de Estambul compuesto por músicos de una decena de países, unidos por una causa común: denunciar la política migratoria del nuevo presidente de EE.UU., Donald Trump.

"Dear Mr President" es el título de la canción de la que se ha grabado un videoclip -que se lanzará próximamente- en un barrio antiguo de Estambul, para criticar el veto que el mandatario estadounidense trata de imponer a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana.

Para el sirio Bashar Balleh, fundador del grupo junto al estadounidense Owen Harris, se trata de algo personal.

"Este veto ha afectado a tanta gente. Y una de esas personas soy yo. Me he casado con una estadounidense y ahora no podemos ir juntos a Estados Unidos. Tampoco podemos ir a Siria porque el país ha respondido con otro veto a los estadounidenses", cuenta.

"Nos casamos y estamos muy felices, y habíamos planeado irnos a Idaho, pero de repente no hay garantía de que podamos ir a ningún lado; yo tampoco puedo ir a Siria", corrobora Kat, mujer de Bashar.

"Estamos en un limbo", resume Owen en entrevista con Efe. "La prohibición de Donald Trump afecta a tres miembros de nuestro grupo. Tres sirios y un americano que tiene doble nacionalidad iraní".

Entre los músicos, una agrupación abierta, de la que se entra y sale con facilidad, también hay turcos, un checo, y a ratos, españoles, franceses.

Todo ellos, unidos por la voluntad de concienciar al mundo sobre la situación de los refugiados que "vienen a Turquía con la esperanza de ir a Europa", cuenta Owen en un pasable castellano.

"No solo son sirios, hay gente de Camerún, de otros países africanos, de Pakistán, Afganistán. En nuestros conciertos recogemos donativos y hasta ahora hemos ayudado a más de 60 familias", agrega.

El grupo se creó más bien por casualidad, recuerda Bashar Balleh al recordar los orígenes de Country for Syria.

"Me invitaron a tocar en un evento de jazz, fui con Owen, y en teoría iba a ser media hora, pero luego nos dijeron que debíamos tocar tres horas", relata.

"No teníamos suficiente repertorio, así que Owen empezó a tocar algunos acordes de country. Yo empecé a mezclarlo con temas árabes y sonaba muy bien", agrega.

Así nació, hace año y medio, Country for Syria. "Queremos expandir amor y paz por todas partes", dice Bashar, mientras se prepara para el rodaje del vídeo clip del grupo, entre antiguas murallas otomanas en Estambul para el tema "In the States", dedicado a Donald Trump.

"El veto está afectando a mucha gente sin sentido. Dicen que es por el terrorismo pero ninguno de estos países ha amenazado o atacado a Estados Unidos", subraya Bashar.

Su historia es la típica entre los refugiados sirios. Huyó a Turquía e intento llegar a Grecia en una barca que acabó naufragando en el Mar Egeo.

Al final decidió quedarse en Turquía, donde tampoco se siente del todo seguro, ya que "la situación está más o menos bien ahora pero no se sabe qué puede ocurrir".

En octubre, Country for Syria realizó una gira por Estados Unidos, algo que ahora mismo sería imposible, debido al veto.

Habitualmente, el grupo toca en festivales y conciertos en Estambul y sus entornos, y consigue atraer a distintos públicos.

"Están los sirios, los refugiados, que quieren oír su música, bailar, divertirse. También hay voluntarios (extranjeros) de OGN, y finalmente turcos que en nuestros conciertos experimentan otro mundo en su propio país", asegura Owen.

"Les sigo desde hace tiempo y voy a todos sus conciertos, porque me gusta su música y la idea política que hay detrás", cuenta a Efe Anne, una francesa que se ha aficionado a Country for Syria.

"Los conocí porque vinieron a tocar para niños en un centro de voluntariado. Me gusta disfrutar de música siria con gente de todas partes y en sus conciertos desconecto de los problemas cotidianos", dice Abdullah, un sirio residente en Estambul.

Amer, otro sirio refugiado, tiene un solo deseo: "Espero que el mensaje (de Country for Syira) llegue también a Europa para que acepten a más sirios allí".

Lara Villalón