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Opinión
lunes 24 de marzo de 2008, 00:00

GUERRILLA EN EL PARAGUAY

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La declaración de la presidiaria Carmen Villalba en relación a la existencia de un núcleo guerrillero con la denominación de "Ejército Revolucionario Paraguayo" es una cuestión que no debe ser desestimada.
Existen muchos antecedentes tanto en el Paraguay como en Latinoamérica, y hoy día persiste el escenario ideal desde el punto de vista que hace a la situación sicosocial que no hace falta enumerarla.
Histórica y doctrinariamente para la formación de un grupo de guerrilleros en un determinado territorio deben existir las condiciones geoestratégicas, o sea el escenario geográfico por un lado, y por otro, las condiciones sicopolíticas, o sea el comportamiento de la población rural en la zona de influencia del grupo rebelde.
La formación de una guerrilla tiene dos ejes principales: Una, la existencia de un movimiento político legalmente constituido de ideología fuertemente de izquierda, que proclama en forma persistente su lucha por reivindicaciones sociales, buscando siempre confundir a la opinión pública en general, por su aparente rebeldía a los grupos oligárquicos que detentan el poder, o acusando a la derecha como la responsable por todos los males, las injusticias e iniquidades.
Estos movimientos políticos por lo general, y conforme a las experiencias, constituyen el apoyo solapado para la conformación de elementos operativos que actúan al margen de las leyes nacionales, realizando acciones violentas contra instituciones u otros intereses privados para generar mayor inseguridad, y paulatinamente ir consolidando su organización y al mismo tiempo, midiendo la capacidad de reacción de las fuerzas públicas y la voluntad política del gobierno, que como en el caso nuestro, es notoria la no existencia de interés para tomar en serio una real amenaza, como los que han sucedido hasta la fecha en nuestro territorio y que deben ser motivos más que suficientes para originar hipótesis y planes.
Existe la posibilidad de que surjan y se consoliden grupos armados en el Paraguay, que puede ser o no, sustentado por la ideología de la extrema izquierda, que debe ser tenida en cuenta en forma seria y responsable por el gobierno.
El sistema de inteligencia del Estado que funciona en el Ministerio del Interior y las Fuerzas Públicas debe empezar a trabajar, y también es el momento para reorganizar las Fuerzas Armadas para recuperar las fronteras de las manos de la mafia y la delincuencia organizada y la Policía Nacional, por su parte, debe trabajar en estrecha coordinación con los gobiernos departamentales.
Aún es tiempo de terminar o al menos controlar este tipo de amenaza y no esperar su consolidación.
También debe considerarse el auge del narcotráfico, las plantaciones de marihuana, la pobreza rural extrema, la animadversión de campesinos contra los que ellos consideran invasores extranjeros. Todos estos son elementos que constituyen la tierra fértil, es el ambiente propicio para las acciones de grupos armados apoyados por la finanza malhabida de quienes de esa forma podrían estar encubriendo sus delitos, protegiéndose de la justicia y pagando su impunidad.
Cnel. SR Ángel Penayo

A CIRCO MAL ARMADO, ENANOS QUE CRECEN
Incredulidad de unos y el susto de otros generó la declaración de la señora Carmen Villalba, que desde el "Buen Pastor" ha adjudicado el atentado contra un camión sojero a un movimiento insurgente revolucionario, anunciando el inicio de la lucha armada para desalojar del poder al Partido Colorado, manifestando sugestiva y sugerentemente que la fuerza guerrillera tiene ramificaciones por todas partes, incluso en sectores políticos.
Dada la escasa seriedad en que nos manejarnos y ante tan inoportuna como temeraria autoincriminación no es raro que la gente común dude y especule sobre las verdaderas motivaciones del supuesto movimiento denominado "Ejército Popular Revolucionario".
Insinúa muy extraño que surja en este momento una situación como esta, coincidiendo con el mejor momento histórico de las fuerzas progresistas de izquierda en el Paraguay, donde un movimiento de gran raigambre popular como Tekojoja apunta a tener en el Congreso Nacional una representación cuanto menos importante y justo en el momento en que un candidato que no proviene de la partidocracia tradicional y bipartidista tiene excelentes posibilidades de convertirse en presidente de la República.
Si fuera un auténtico movimiento revolucionario que busca cambios estructurales para el país, se debería crear algún premio a sus estrategas que sin dudas serán los peores del mundo y lejos puesto que estas declaraciones tienden a perjudicar el ascenso de las fuerzas progresistas en la política paraguaya porque cualquier atisbo de violencia que provenga de la oposición sería explotada por el oficialismo para justificar y crear un ambiente de temor que provoque una resistencia al cambio por parte del electorado.
Nadie en su sano juicio cometería un error tan grande ni produciría un hecho y unas declaraciones tan desafortunadas de entregar al adversario los elementos necesarios para instalar en su contra propaganda fundada en un discurso que trata de infundir el miedo y el temor como único elemento unificador del fatalmente dividido partido oficialista.
La hipótesis de que se trataría de una "jugada" del gobierno para desacreditar a Lugo, utilizando como vocera de la oposición a una persona condenada por un crimen de alta repercusión pública -táctica esta que ya fuera anunciada y denunciada por referentes opositores- parece ser una hipótesis sólida puesto que lo ocurrido coincide con las tácticas coloradas de atacar su honorabilidad vinculándolo con hechos de violencia y secuestro, sin mayores argumentos por cierto, y sosteniendo en consecuencia que "solo el Partido Colorado asegura la estabilidad y gobernabilidad" y que las otras opciones traerían el "caos y la anarquía a la República" (¿le es familiar esta frase?) y por tanto el Partido Colorado es el único "Salvador".
Pero lo preocupante en realidad es saber si al final qué sector o quiénes saldrán beneficiados con estas tácticas demenciales, y en verdad terroristas y con la sensación de violencia o amenaza de violencia política que se nos pretende imponer en este proceso político electoral. A mi juicio tan solo el militarismo fascista y reaccionario podría sacar réditos del tamaño despropósito como el que se trata, provenga de dónde provenga la "genial táctica", y si la "jugada" proviniese de cualquiera de los sectores que se ha mencionado que den por seguro que se les volverá en contra porque: "A circo mal armado le crecen los enanos".
Gustavo Rodríguez
C. I. Nº 1.129.293

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