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Arte y Espectáculos
viernes 2 de septiembre de 2016, 16:19

"Guaraní": un viaje conciliador

Ya está disponible en cines de Asunción la película de coproducción paraguayo argentina "Guaraní", que retrata el viaje de unión entre una niña y su abuelo.

Por José Biancotti | jbiancotti@uhora.com.py

Atención: se revelan detalles del argumento.

Satoshi Kon había contado en Millenium Actress (2002) una historia donde la magia del cine se mezclaba con la realidad de los recuerdos de una actriz, Chiyoko Fujiwara.

Chiyoko recuerda sus papeles en distintos largometrajes porque un cineasta le pide hacer un documental sobre su vida, teniendo en cuenta su relevancia actoral.

A partir de esta propuesta se proyectan ante el espectador distintas historias protagonizadas por Chiyoko, todas ellas basadas en la búsqueda de un amor.

Cuando el ejercicio de su memoria culmina y ella se encuentra en el final de su vida, concluye que al fin y al cabo fue la búsqueda lo que verdaderamente ha amado.

Aquella idea de resaltar una búsqueda por su naturaleza trascendental es la que se percibe a medias en Guaraní, la primera película del argentino Luis Zorraquín, donde destacan los papeles protagónicos de los paraguayos Emilio Barreto y Jazmín Bogarín.

La historia cuenta cómo Atilio (Barreto) inicia un viaje con la excusa de ver a su hija embarazada (que reside en Buenos Aires), traer a su nieto al Paraguay y enseñarle a que lo acompañe en su trabajo de pescador. Su nieta, Iara (Bogarín), no recibe bien esta idea porque ella quiere hacer lo mismo y siente que él la desprecia por ser mujer.

La realidad es que el objetivo principal de Atilio no es buscar al nieto para darle el legado del idioma y enseñarle a pescar. Su motivo, como se revela completamente al final del viaje, es dejar a su nieta con su madre para darle una vida mejor.

Atilio nunca deja de ser terco. Regaña a Iara por la manera en que se viste y porque es una "mujer que no puede pescar y solo debe quedarse en la casa". Pero se depura a sí mismo luego de dejarla en Argentina para regresar por su cuenta al Paraguay.

Digamos que es así como el personaje atraviesa por una transformación ante la mirada del espectador. Y la película hace énfasis en la importancia del viaje a través de una narración contemplativa (e innecesariamente extensa) en la tranquilidad del río.

La memoria del viaje sigue en el interior de los personajes aún en la distancia, así como Chiyoko, que nunca alcanzó a su amor pero siempre lo mantuvo en sus recuerdos.

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