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Mundo
miércoles 10 de agosto de 2016, 16:49

Greenpeace convierte puente argentino en árbol caído contra la deforestación

Buenos Aires, 10 ago (EFE).- Un grupo de 65 activistas de Greenpeace transformó hoy el Puente de la Mujer de la ciudad de Buenos Aires en un árbol caído para protestar contra la tala de los bosques argentinos propiciada, denuncian, por la actividad agrícola e inmobiliaria.

Desde las 06.00 hora local (09.00 GMT), 10 escaladores de la organización ecologista se colgaron de la icónica infraestructura, ubicada en el barrio de Puerto Madero, y desplegaron luego una gigantografía de 120 metros cuadrados que ilustra a una excavadora derribando un árbol, con la que cubrieron parte del puente.

Otro equipo de activistas acompañó a los escaladores desde abajo y, cuando la lona quedó colocada, desplegó una pancarta con el lema: "Destruir bosques es un crimen".

"No es suficiente con que se aplique una multa irrisoria en valores económicos a quienes destruyen los bosques de manera ilegal", afirmó a Efe Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, quien acusó a las grandes empresas agrícolas e inmobiliarias de fomentar esta práctica.

Giardini detalló que en los últimos 25 años se destruyeron en Argentina cerca de "7 millones y medio de hectáreas forestales", una superficie que equivale a todo el territorio de Escocia.

Según indicó, Argentina se encuentra entre los diez países del mundo que más destruyen los bosques, una práctica que se intensifica en provincias del norte del país como Salta, Santiago del Estero, Chaco o Formosa, "por el avance de la soja y la ganadería" y en la Patagonia y Córdoba por la "construcción".

Por ello, desde Greenpeace piden que se modifique la ley de bosques vigente y que se declare en su lugar una situación de emergencia forestal para que la quema de estas superficies sea contemplada como delito y se puedan aplicar penas de cárcel a quienes cometan estas prácticas.

"El costo de deforestar es ínfimo en comparación con el dinero que ganan las empresas y el costo ambiental que sufrimos es altísimo", insistió el activista, quien apuntó a los Gobiernos provinciales como grandes responsables de la pérdida de bosques en Argentina.

Greenpeace Argentina ha lanzado junto a esta acción un informe en el que, según Giardini, ponen "nombre y apellido" a las empresas que están detrás de la deforestación y a los Gobiernos de las provincias que concedieron permisos a las compañías para quemar vegetación en zonas protegidas.

En su opinión, una nueva ley de bosques debería contemplar también condenas de cárcel para los funcionarios que aprueben permisos de deforestación en zonas legales.