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Arte y Espectáculos
sábado 30 de julio de 2016, 01:00

Grandes amigos unidos por el arte

Por Rocío Cáceres

rcaceres@uhora.com

Las alegrías y las tristezas, los fracasos y los logros, todas las situaciones de la vida son mejor compartidas con amigos, pero estas personas tienen además la dicha de trabajar con sus amigos por la misma pasión: el arte.

Ese es el caso del dúo integrado por Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, realizadores del multipremiado filme 7 Cajas, que están grabando actualmente otra prometedora peli: Los Buscadores. “Con JuanCa nos conocimos en la época de colegio, él estaba en el grupo juvenil de mi hermana mayor Susan”, recuerda Tana, al mencionar que su dupla ya era “el niño prodigio del audiovisual en ese momento”.

En el 90 trabajaron juntos, y en 1997 JuanCa y Tana se aliaron para dar vida a grandes historias; y “no nos separamos nunca más”, dice Tana, para quien la amistad con su dupla es sincera y verdadera.

Viajes, recuerdos y anécdotas suman en la vida de ambos. “En el 99 viajamos a Nueva York para un curso, hacía 13 grados bajo 0 y caminando por la calle, Tana resbala en la nieve y cae, yo trato de ayudarla, pero no podía, ella empezó a reír y yo también, estuvimos así por más de quince minutos, todos nos miraban, era divertido y muy emblemático para nosotros, porque es como asumir que en las caídas el sentido del humor es muy importante, así como sostenernos, respetarnos y volver a levantarnos”, dice él.

risas. Otro dúo dinámico es el integrado por los humoristas Clara Franco y Gustavo Cabaña, colegas, grandes amigos y compadres, quienes se conocieron en radio y luego crearon Telecomio. “Una vez estábamos durmiendo juntos, en la misma cama (hasta ese nivel llega nuestra amistad), ella recibió un llamado y empezó a llorar y me dijo: ‘Gustaví, se murió mi abuelo’, y yo me desperté y le respondí ‘e’ána, que bárbaro´, y me di la vuelta y continúe durmiendo”, recuerda Gustavo, quien asegura que con Clara ya se peleó todo lo que se puede en esta vida. “Eso demuestra que nuestra amistad cada vez está más sólida”, asegura.

Como lo suyo es el humor, las situaciones cómicas y memorables abundan. “A lo largo de estos millón años (sic) hemos tenido aventuras... para empezar en un tiempo de la vida nos peleamos fuertísimo, tipo esas peleas mundiales que parecen ser sin retorno y el hecho de reconciliarnos lo considero un triunfo”, cuenta por su parte Clara.

Ahora la dupla cómica trabaja en el retorno de Telecomio.

duplas. Patricia Reyna y Juan Carlos Cañete son amigos, colegas y compañeros de trabajo desde 1993. “Nos reencontramos cuando entré como actor en La hora de las compras, año 97; y de ahí ya no paramos”, rememora Cañete.

Crearon Equipo Teatro y estrenaron más de 80 obras, con varias anécdotas: “Hicimos un viaje a Santa Rosa del Monday, y casi llegando a destino Juanca se dio cuenta de que no era ese día el evento, sino al día siguiente. El percance no solo nos costó volver a Asunción y regresar al día siguiente, sino buscar reemplazar en pocas horas a la mayor parte del elenco del show que llevábamos, porque casi todos tenían compromisos asumidos”, cuenta ella, y agrega entre risas: “Juanca, más que un amigo, es como un hermano para mí, un hermano mayor por supuesto”, agrega.

Otras amigas unidas por la pasión por el arte son las productoras culturales Marlene Sosa Lugo y Ana Scappini, creadoras de grandes shows, que se conocieron gracias a Berta Rojas. Ellas trabajan juntas desde el 2001. “Realmente cumplimos muchos sueños en el ámbito de la producción de espectáculos”, asegura Marlene, para quién “la amistad es un ida y vuelta. Es reconocerse en el otro, pero es también la capacidad de reconocer y aceptar al otro como es. Y celebrar siempre, en las diferencias y en lo que congeniamos”, declara.

Ellas también cuentan con muchas anécdotas. “Artistas que se confunden y van al BCP en vez de ir al Municipal, músicos que rompen arpas antes de tocar, otros que suben al escenario y no paran de hablar... Son millones de anécdotas que exigen mucho, pero todo se olvida cuando suena la música”, reflexiona Ana.