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Deportes
lunes 7 de agosto de 2017, 01:00

Goleadaen la vuelta de un crack

El fútbol siempre da revancha y Olimpia la tuvo ayer. El Decano goleó 3-0 a Rubio Ñu, victoria que lo pone en lo alto de la tabla. El plus en la jornada, el retorno de William Mendieta, quien tras 8 meses jugó sus primeros minutos y lo coronó con un gol.

El Decano mostró una cara muy distinta, esa que se le exigía desde hace varias fechas atrás. Ayer fue un equipo tranquilo, que intentó manejar el balón y solo apostó al pelotazo cuando la situación así lo pidió. Pero tampoco no nos engañemos, pues en gran parte tuvo mucho que ver el planteamiento rival. Un Rubio Ñu que apostó a cuidarse atrás e intentar sacar provecho de alguna contra por los costados o algún error de la última línea de su rival, algo que prácticamente no ocurrió.

El mérito del equipo de Almeida estuvo en asumir con carácter el papel de protagonista, y para ello aportó mucho Néstor Ortigoza. El volante hasta se enojó con sus compañeros que apresuraban el juego, pues él siempre buscó la pausa. Fue el pensante, el que reorganizaba el juego cuando era necesario y hasta puso pelotas de gol.

letal. El Albiverde sufrió cuando el Decano ganó los costados, especialmente por derecha, algo que lo corrió por momentos. Pero el equipo de Lisi jugo al límite innecesariamente y lo pagó caro. Walter González, una bestia sedienta de goles, no perdonó en las dos chances que se le presentaron, tras dos terribles falencias del equipo de Trinidad.

en contra. En la complementaria el entrenador visitante intentó modificar el pobre esquema del primer lapso con variantes, pero la rápida expulsión de Pedro Benítez le jugó en contra. Viera, Biancucchi, Lusardi y Franco intentaron sacar pecho en base a la rebeldía, pero nunca tuvieron respaldo de sus demás compañeros.

mágico. El Bosque ardió en emoción cuando los hinchas se percataron que se alistaba para entrar William Mendieta. El 10 se asoció con Ortigoza, director de la orquesta franjeada, y el juego colectivo se hizo más fluido y el ataque más claro.

Para el final quedó lo mejor, Mendieta no desaprovechó otro regalo del rival e hizo delirar a las gradas en Para Uno.