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Editorial
miércoles 27 de septiembre de 2017, 02:00

Gobierno debe responder al clamor ciudadano por la paz

Venciendo el temor y la apatía, diversos sectores ciudadanos del Norte de la Región Oriental se unieron ayer en una gran Marcha por la Paz, cuestionando el fracaso oficial en la lucha contra el denominado Ejército del Pueblo Paraguayo y reclamando la libertad de cinco compatriotas que permanecen secuestrados en poder del grupo armado. Es la primera vez que pobladores de las colonias menonitas se unen a una gran movilización, dejando incluso de lado las maneras de ser que imponen su tradición cultural y religiosa. Es de esperar que las autoridades del Gobierno asimilen el mensaje y redoblen los esfuerzos por devolver la paz y la tranquilidad a la laboriosa región productiva.

No habrá sido fácil para los pobladores de varias localidades de los departamentos de San Pedro y Concepción superar el miedo y la apatía para salir a movilizarse en una extensa Marcha por la Paz durante más de un kilómetro de la ruta 3, para luego protagonizar un acto multitudinario en el emblemático cruce de la ciudad de Santa Rosa del Aguaray.

Mucho menos habrá sido fácil para los pobladores de las diversas colonias menonitas de San Pedro, habituados por su propia identidad cultural y religiosa a no exponerse públicamente, pero que en esta ocasión dejaron de lado su propia manera de ser para marchar junto a otros compatriotas, con banderas y pancartas, elevando su voz ante la situación de creciente inseguridad que los envuelve y atemoriza desde hace tiempo.

Se estima que alrededor de unas 7.000 personas participaron de la marcha ciudadana de ayer, por encima de banderías políticas, para cuestionar el fracaso del Gobierno y especialmente de la Fuerza de Tarea Conjunta para poner fin a las acciones del grupo armado criminal que se autodenomina Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y principalmente exigir la liberación de los cinco compatriotas secuestrados, tres de ellos miembros de la comunidad menonita.

Permanecen en cautiverio el suboficial Edelio Morínigo, desde el 5 de julio de 2014; Abrahán Fehr, desde el 8 de agosto de 2015; Félix Urbieta, desde el 12 de octubre del 2016; Franz Hiebert, desde el pasado 21 de agosto, y Bernhard Blatz, desde el 1 de setiembre. Es el mayor número de personas mantenidas secuestradas al mismo tiempo por el EPP desde su creación en 2008 y algunos de ellos por más tiempo de duración en la historia, como el caso del policía Edelio, que cumple hoy 1.181 días de cautiverio, y de Abrahán Fehr, que lleva 782 días.

Tal como lo expresó durante el acto de ayer el colono menonita Abrahán Fehr, padre de uno de los secuestrados, hasta ahora el Gobierno y su principal fuerza operativa, la FTC, han fracasado rotundamente al no enfrentar ni capturar a ninguno de los líderes importantes del EPP, como al no obtener la liberación de los cautivos, ni lograr evitar que sigan ocurriendo más secuestros. A pesar de que la fuerza formada por policías y militares ya ha costado 129.000 millones de guaraníes del Presupuesto y ahora está solicitando unos 79.000 millones para el próximo año, los resultados son prácticamente nulos y se requiere que la acción gubernamental sea revisada.

Ayer, la ciudadanía expresó un mensaje contundente. Es de esperar que las autoridades del Gobierno lo asimilen y redoblen los esfuerzos por devolver la paz y la tranquilidad a la laboriosa región productiva.