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Sucesos
martes 11 de abril de 2017, 01:00

Gavilla roba G. 1.000 millones en atraco a transportadora de caudales

Al menos veinte delincuentes, que serían del Primer Comando Capital y antiguos componentes de la banda de Amado Ramón Benítez, perpetraron un asalto de película sobre la supercarretera de Itaipú.

Édgar Medina

HERNANDARIAS

Delincuentes asestaron un robo de película y se alzaron con cerca de mil millones de guaraníes, al reducir a dos policías que ocupaban una patrullera de la Policía Nacional y a guardias de un carro blindado de la firma Guardián SA y su escolta.

Los investigadores sindican a unos veinte delincuentes, entre soldados del PCC y resto de la banda de Amado Ramón Benítez, actualmente recluido, como los autores del crimen.

La refriega dejó tres heridos de bala; las víctimas fueron identificadas como Epifanio Solís, de 33 años; Helio César Cohene Sánchez, de 37 años; y el suboficial inspector Ismael Torres.

El primero acusó tres disparos, según sus compañeros, y los otros dos solo heridas de refilón. Las otras víctimas son Lorenzo Fretes Recalde, de 29 años, y Óscar Cantero, de 26 años, y un suboficial cuya identidad no trascendió.

Los marginales atacaron el convoy a la altura del asentamiento Maraca Muã, de Hernandarias, en el kilómetro 50 de la supercarretera, alrededor de las 8.45.

El asalto ocurrió dos años después de otro fallido golpe registrado en la colonia Limoy, del distrito de Minga Porá, contra dos transportadoras de caudales de la firma Prosegur. Esta vez llevaron dos malotes de 500 millones de guaraníes, según el comisario principal Juan Fernández, jefe de Policía departamental.

Los asaltantes abandonaron ayer dos vehículos utilizados para el atraco en un camino vecinal, que une la colonia Maraca Muã con el punto de paso a balsa a través del río Monday al distrito de Mariscal López, Departamento de Caaguazú.

Uno de los vehículos es de la marca Toyota, del tipo Premio, con chapa CBG 491 Py, y el otro es una camioneta de la marca Mitsubishi, de color blanco, con matrícula CCO 180 Py. Ambas chapas no corresponden a los vehículos, según la Policía.

TIROTEO. El convoy se dirigía con dirección norte sobre la supercarretera de la Itaipú, cuando al alcanzar la entrada principal a la colonia Maraca Muã, un automóvil de la marca Toyota adelantó a la patrullera de la colonia La Fortuna.

Los ocupantes del automóvil comenzaron a disparar directamente a la patrullera. Fue ahí que el suboficial Torres, quien conducía el vehículo, perdió el control y frenó contra una casa, a unos diez metros de la ruta.

Casi al mismo tiempo, los ocupantes de la camioneta atacaron con disparos de fusil, presumiblemente 7.62, el carro blindado y con arma con menor calibre la camioneta de la firma que lo escoltaba.

En el vehículo blindado había cuatro funcionarios y dos en la camioneta que lo escoltaba. Detrás de ambos rodados se desplazaba la patrullera policial. Ninguno tuvo tiempo de reaccionar. Los agentes policiales quedaron con la patrullera averiada a unos 500 metros del lugar donde fue vaciado el transportador de caudales y sus ocupantes obligados a permanecer cuerpo a tierra por el grupo comando.

El automóvil fue abandonado a unos 500 metros del lugar del atraco, según la Policía, y la camioneta a unos seis kilómetros en la colonia Toryvete, cerca del lugar de paso con balsa a Caaguazú. En la camioneta fueron hallados miguelitos, vainillas servidas de fusil y el chaleco de la firma Guardián SA, además de los dos bolsos de plástico en los que se encontraba el botín.

Ya alrededor del mediodía, la Jefatura de Policía departamental informó que parte de la gavilla fue identificada con el cruce de datos con agentes de la Policía Federal, sindicando como supuestos integrantes a soldados del Primer Comando Capital, que estaban a cargo del narcotraficante Roberto Tenorio Bezerra, alias Robertinho, detenido y expulsado del país la semana pasada.

Los paraguayos son integrantes de la gavilla del asaltabancos Amado Ramón Benítez, quienes se juntaron con los brasileños, según los investigadores.