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Sucesos
jueves 11 de agosto de 2016, 01:00

Fiscales recaban testimonios sobre ataque de policías a una familia

Por Raúl Cortese

ITAPÚA

Visiblemente emocionado, Sergio Daniel Brizuela, ayer, antes del mediodía, en compañía de su esposa Blanca Otazú y uno de sus pequeños varones de cinco años, retornaba a su humilde vivienda del distrito de Alborada, en compañía de la comitiva fiscal, donde les tocó pasar momentos de terror.

Confesó que tiene la intención de retornar con su familia a Buenos Aires y otra vez trabajar en la fábrica de muebles, donde lo hizo por siete años. Los ahorros que juntó se lo robaron aparentemente policías, quienes en más de una ocasión volvieron y en la última fue para intentar matarlos.

Los fiscales Héctor Garay, Helios Cuéllar y Lorena Castelvi se constituyeron ayer en Alborada, a 175 km de Encarnación, en donde en junio pasado hubo asaltos, extorsiones e intento de asesinato a la familia Brizuela, que identificaron a policías como implicados. Personal de Investigaciones de Asunción, de la Policía Nacional, se presentaron en el lugar, así como de Criminalística de Encarnación, midiendo y fotografiando los rastros de la balacera que buscaba acallar la intención de las denuncias.

Los investigadores están enfocados en identificar a qué comisaría pertenecía la patrullera que fue vista por las víctimas en el primer hecho violento, en el cual desconocidos se presentaron como de Interpol y llevaron 100.000 pesos del ahorro del trabajo de Sergio Brizuela. Respecto a quién habría sido la persona que brindó información del dinero, la pesquisa gira al entorno familiar de las víctimas.

Castelvi informó que hasta el momento no existen imputados, pero que la constitución sirve para recabar testimonios como informes. “Visitamos comercios que tienen cámaras de vigilancia, para constatar la existencia de evidencias, hablamos con testigos y vecinos”, explicó la fiscala, que solicitó informes sobre celulares.

“Las víctimas no confían en nadie, cuesta poder sacar información debido al miedo que todavía tienen como producto de lo que han tenido que soportar”, explicaba Castelvi.