5 de diciembre
Domingo
Parcialmente nublado
19°
31°
Lunes
Mayormente despejado
21°
34°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Miércoles
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
jueves 14 de julio de 2016, 08:09

Fiscales de caso AMIA en Argentina dicen mantener acusaciones sobre iraníes

El equipo especial de fiscales que investiga el atentado contra la mutualista judía AMIA, perpetrado el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, aseguró que sostiene y busca consolidar la hipótesis acusatoria vigente contra exfuncionarios iraníes y miembros de la organización terrorista Hizbulá.

EFE

A días de cumplirse un nuevo aniversario del ataque en el que murieron 85 personas, la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) dedicada a las causas vinculadas con el atentado difundió hoy un informe de gestión sobre el trabajo realizado en el último año y medio.

Ese es el tiempo en el que los fiscales Sabrina Namer, Roberto Salum y Leonardo Filippini se hicieron cargo de las pesquisas tras la muerte de su colega Alberto Nisman.

"La UFI mantiene activos todos los legajos complementarios a esta hipótesis central y ha emprendido una tarea de consolidación del material reunido, en preparación de nuevos escenarios procesales posibles", dijo el equipo en el informe de gestión.

Los fiscales también apuntaron contra "la particular situación" del juez de la primera causa sobre el atentado, fiscales, el expresidente Carlos Menem (1989-1999) y varios agentes del servicio argentino de inteligencia, quienes "enfrentan hoy cargos por su papel en el entorpecimiento de la investigación durante la primera década de actuaciones".

Otra de las decisiones tomadas por la UFI-AMIA apunta a la verificación genética de la identidad de Ibrahim Hussein Berro, a quien se le atribuye haberse inmolado para provocar el atentado.

"En noviembre de 2015 se libró un exhorto a las autoridades del Estado de Michigan, Estados Unidos de América, a fin de obtener muestras biológicas de los hermanos de Ibrahim Hussein Berro susceptibles de ser utilizadas en eventuales estudios comparativos de ADN con las muestras y los restos humanos aún sin identificar", puntualiza el informe.

La unidad, que "persiste en la búsqueda de información confidencial de diferentes áreas estatales", afirmó también que "resultan desafiantes" algunas circunstancias "vinculadas a la conducción de las tareas directamente asociadas a la causa".

"La UFI-AMIA recibió, en el período, información encontrada respecto de la memoria institucional y capacidad operativa de la agencia de inteligencia con relación a las tareas que la investigación requería", señalaron los fiscales.

El equipo de investigadores también recordó que, hace unos dos años, cesó en funciones el entonces director general de Operaciones de la ex Secretaría de Inteligencia, Antonio Jaime Stiuso.

Los servicios secretos, aseguran los fiscales, informaron que "no había una memoria institucional sobre la base de la cual asumir algunas de las tareas pendientes que, por años, la Unidad esperaba de la agencia".

"Esta versión se contrapone, empero, con la ofrecida por el ex Director de Operaciones, quien, en cambio, afirmó haber dado cuenta de las tareas ante la Corte Suprema", añade el documento de la UFI-AMIA.

Los fiscales también cuestionaron que intentaron contar, sin éxito, con el testimonio de Stiuso "a fin de contar con un registro y balance de esas actividades".

Stiuso, que retornó al país suramericano en febrero pasado, había permanecido un año en el extranjero en paradero desconocido, pese a ser requerido por el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015).

A su vuelta, declaró ante la jueza encargada de la investigación por la muerte del fiscal Nisman, hallado muerto, con un disparo en la cabeza el 18 de enero de 2015, cuatro días después de denunciar a Fernández por supuesto encubrimiento de los iraníes señalados como responsables del ataque contra la AMIA.

La investigación oficial aún no ha determinado si se trató de un suicidio, un suicidio inducido o un homicidio, como sostiene la familia del fiscal fallecido.

Tras su muerte, el despacho del fiscal fue clausurado por los investigadores y fueron secuestrados teléfonos, computadoras, material con información relevante y otros elementos "que afectaron el normal desarrollo de las tareas de la UFI", añade el informe de gestión.

Además, señala que la posibilidad de que el fallecimiento del fiscal Nisman tuviera relación con su función "generó una especial carga al nuevo equipo de conducción, con miras a procurar el resguardo y puesta a disposición de todo aquel material de interés para la causa judicial".