8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Lluvioso
20°
26°
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
jueves 14 de julio de 2016, 16:01

Figueres defiende una ONU que colabore con todos y devuelva el optimismo

Naciones Unidas, 14 jul (EFE).- La costarricense Christiana Figueres apostó hoy por una ONU que colabore con todo el mundo y que sea capaz de devolver el optimismo al planeta.

Figueres, que aspira a suceder a Ban Ki-moon al frente de Naciones Unidas, se presentó hoy ante los Estados miembros defendiendo la necesidad de cambiar la "atmósfera" en la que se está trabajando para responder a los grandes desafíos mundiales.

"Si trabajamos juntos, creo que la ONU necesita liderar al mundo para restaurar el optimismo global", insistió.

Durante dos horas, Figueres se sometió a las preguntas de los miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas, un proceso por el que ya han pasado los otros once candidatos a la Secretaría General.

La candidatura de la costarricense cuenta con cuatro grandes prioridades: la resolución pacífica de las disputas y la respuesta a las crisis, el trabajo en una paz sostenida para el futuro, el fortalecimiento de la ONU y el desarrollo de un modelo de "diplomacia colaborativa".

Ese nuevo multilateralismo, destacó, pasa por escuchar e involucrar a todos los países y a todas las partes de la sociedad como ocurrió en las discusiones del acuerdo sobre el clima de París.

Ese logro, en el que Figueres tuvo un papel clave como secretaria ejecutiva de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC), es una de sus grandes bazas para tratar de convencer a los Estados miembros.

A su juicio, París es un símbolo de lo que el mundo puede conseguir cuando se une y que puede servir de ejemplo a la hora de resolver otras grandes cuestiones.

Figueres se refirió a las negociaciones sobre el clima como uno de los procesos internacionales más transparentes y participativos y destacó la ayuda que supuso dar voz a la sociedad civil en las discusiones.

Como ejemplo de esa necesidad de cooperar y de tener en cuenta muchos aspectos distintos ante un mismo problema mencionó la crisis de los migrantes y refugiados, un asunto que abarca multitud de áreas, desde la ayuda humanitaria a la resolución de conflictos, pasando por la protección de los derechos humanos o el desarrollo.

A preguntas de los países, la candidata defendió que cuenta con un historial "sólido" en materia de independencia, aunque dejó claro que, además de independiente, el secretario general de la ONU tiene que ser alguien totalmente dispuesto a colaborar.

También defendió una política de "tolerancia cero" contra la corrupción y aseguró que no le temblará la mano si encuentra casos de malas prácticas por parte de personal de la organización.

En ese sentido, se refirió al escándalo por los abusos sexuales a menores cometidos por "cascos azules" en la República Centroafricana y apostó por asegurar mejores filtros de las tropas, darles una preparación adecuada y tener mecanismos adecuados para responder rápidamente ante las denuncias, investigar y asegurar que se depuran responsabilidades.

Sobre Siria, una de las grandes crisis en las que la ONU trata de mediar, Figueres destacó que la guerra está siendo un ejemplo tanto de la "efectividad" como del "bloqueo" del Consejo de Seguridad.

Así, puso sobre la mesa los logros en la gestión de las armas químicas en el país y el trabajo en el ámbito humanitario, pero también la falta de acuerdo en el terreno político, en el que espera ver avances pronto.

Con Figueres, son doce los candidatos a suceder a Ban a partir del próximo año, seis hombres y seis mujeres, con gran presencia de los países de Europa del Este, región a la que por tradición le correspondería el cargo.

Sin embargo, en medio de un esfuerzo por dotar de una mayor transparencia al proceso, han surgido aspirantes de diferentes zonas del mundo, incluida Latinoamérica, que además de Figueres cuenta con la opción de la canciller argentina, Susana Malcorra.

La costarricense aseguró hoy que su candidatura "no tiene ninguna intención de ser de competencia" a la de Malcorra, con quien le une una "amistad personal", dijo, sino simplemente busca aportar opciones a los Estados miembros.

Tras las entrevistas en la Asamblea General, el Consejo de Seguridad debe ponerse de acuerdo en un nombre, que luego será ratificado por la propia Asamblea.

Los miembros del Consejo tiene previsto llevar a cabo la semana que viene una primera votación informal y secreta, aunque está previsto que el proceso se prolongue hasta el otoño.

Mario Villar