7 de diciembre
Miércoles
Poco nublado con tormentas
23°
30°
Jueves
Lluvioso
21°
27°
Viernes
Lluvioso
21°
26°
Sábado
Mayormente nublado
19°
29°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
viernes 29 de julio de 2016, 09:56

Federico Grabich prefiere dar la sorpresa que llevar el cartel de candidato

Buenos Aires, 29 jul (EFE).- El nadador argentino Federico Grabich, de 26 años, se refirió a las expectativas sobre su actuación en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y afirmó que prefiere 'dar la sorpresa' que llegar con el rótulo de candidato.

En una entrevista con EFE, el vigente campeón panamericano de los 100 metros libre y medalla de bronce en el último Mundial de Kazán afirmó que espera poder rendir de la mejor manera en las tres pruebas que disputará en los próximos Juegos: 50, 100 y 200 metros libre.

Esta será su segunda participación olímpica luego de su debut en los Juegos de Londres 2012, donde ocupó la 35º posición en la disciplina de 50 metros libre.

Grabich, nacido en la ciudad santafesina de Casilda, es el nadador emblema de una delegación argentina que en este deporte se completará con Martín Naidich (1.500 metros libre), Santiago Grassi (100 metros mariposa), Julia Sebastián (200 metros pecho) y Virginia Bardach (200 metros combinados).

Por su parte, Martín Carrizo, que había logrado la marca para los 1.500 metros libre, fue descalificado por un control antidopaje positivo por la sustancia EPO.

P. ¿De qué manera asume las expectativas que despierta su futura actuación en Río 2016?

R.- Trato de no ponerle mucha atención pero me doy cuenta que luego de una serie de sucesos, como los Panamericanos y el Mundial, las miradas son diferentes. De hecho se han acercado entrenadores y nadadores australianos o estadounidenses a hablar con mi entrenador o conmigo mismo para hacernos sugerencias para seguir creciendo y evolucionando. Era algo que no podíamos imaginar porque incluso hasta nos preguntaban cuál era nuestro plan de entrenamientos. Trato de vivir tranquilo y prefiero ser sorpresa que ir con la 'chapa' de ganador.

P. ¿Cuáles son las claves para no pensar en el tiempo que resta para el debut y no sentir ansiedad?

R. La clave es no pensar mucho y la clave es repasar todo el trabajo realizado para llegar de la mejor manera a los Juegos. Es un año muy lindo que se disfruta mucho pero también permite repensar en todos los entrenamientos y competencias realizadas para cumplir de la mejor manera en Río de Janeiro.

P. ¿Cuál es el significado para los nadadores argentinos de qué estos Juegos se realicen en Brasil, rival histórico y siempre el país de vanguardia en el continente para este deporte?

R. En lo personal competir en Brasil me entusiasma porque espero un ambiente mucho más deportivo y de euforia de lo que fue en Londres. Además voy a tener la posibilidad de que mi familia y mis amigos estén ahí lo que será un plus para mi actuación. Y también será una presión muy grande para los brasileños que van a tener que defender su condición de local 'con uñas y dientes'.

P. ¿Cuál es su evaluación del momento de la natación argentina que estará representado por cinco deportistas en Río 2016?

R. Esto empezó cuando terminaron los Juegos de Londres que se comenzó a trabajar en un plan de equipo para que mejore, más allá de las distintas preparaciones de cada uno de los nadadores. Este plan tuvo incidencia del entrenador australiano Bill Sweetenham y tuvo una muy buena repercusión en la mayoría de los integrantes de la selección, que se comprometió y creyó en este plan. Arrancamos en el Sudamericano 2012 con cinco medallas de oro, en 2014 fueron doce y en el último fueron dieciséis.

P. ¿Imaginaba un florecer tan rápido luego de aquel traumático desenlace en Londres 2012?

R. La verdad que no pero en aquel momento la camada de los nadadores que van a ir hoy a Río eran muy chicos, ya que la mayoría tenían menos de 20 años y estaban en una etapa de pleno crecimiento. Ahora están más afianzados en sus tiempos, la manera de entrenar y la forma de planificar la prueba. Es la primera vez que un equipo argentino tiene tantos clasificados con marcas A, que es sumamente difícil y en muchos casos era el récord argentino.