23 de mayo
Miércoles
Lluvioso
19°
25°
Jueves
Lluvioso
17°
25°
Viernes
Cubierto
13°
24°
Sábado
Parcialmente nublado
10°
21°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Opinión
domingo 5 de febrero de 2017, 01:00

Fastidio

Benjamín Fernández Bogado – www.benjaminfernandezbogado.wordpress.com
Por Benjamín Fernández Bogado

El nivel de hartazgo ciudadano sobre el remanido y abusado tema de la enmienda va llegando a su punto más alto. El papelón de las firmas, las contradicciones e incoherencias de sus principales promotores están amenazando incluso a la propia democracia a 28 años de su advenimiento entre nosotros. Los argumentos absurdos, las justificaciones injustificables que pretenden convertirse en una nueva manera de abuso del poder arrastrando normas e instituciones a su paso, han sembrado de minas el último tramo del Gobierno. Cartes procura distanciarse del tema para que si fracasase el atropello terminará diciendo que nunca tuvo interés en el tema. Abrió además un nuevo frente con el sector empresarial que lo había apoyado férreamente siempre. El nivel de fastidio debe ser tan grande que el siempre ubicuo Felippo, presidente de los industriales, afirmó que era tiempo de que Cartes dejara sus ambiciones reeleccionarias a un lado.

Pasa lo mismo al interior de su partido que fracturado observa el desgaste cuasi suicida al que lo somete y del que procurará él o su candidato de poner las piezas juntas de nuevo de cara al reto electoral. Lugo especula con sus silencios, incoherencias y ambivalencias... Puede terminar y lo sabe en un gran fracaso y, en la medida que el tiempo de indecisión continúe, el desgaste de su figura desgastada puede ser todavía mucho mayor. Llano es funcional al presidente y buscará repetir una representación en el Congreso al costo de apartarse definitivamente de su Partido Liberal asumiendo los costos de la traición al mandato. La ciudadanía está preocupada más por no tener opciones. No le gusta lo que se tiene y ya llevan más de 40 movimientos inscriptos para los comicios del 2018. La atomización, sin embargo, favorece a los liderazgos rechazados que pueden alcanzar el poder con un 30% que volverá extraordinariamente difícil gobernar en un ambiente local hostil y en un mundo cambiado con las pautas de Trump en EEUU.

La ausencia de un diálogo y la incapacidad de modificar la Constitución por el camino de la reforma hace que todos desconfíen de todos. Emulando los pasos de una tragedia griega donde en el primer acto todos los actores saben que van a morir, en el segundo ninguno quiere morir y en el tercero, todos hacen algo para morir. Esta repetición de la tragedia inmoviliza primero al Gobierno, hunde en el descrédito a una desconfiable democracia y arrasa con todas las instituciones y honras a su paso. Del enojo, py'a ro en guaraní, hoy domina cualquier racionalidad y en ese espacio solo la confrontación y la violencia son posibles.

Hay que levantar un muro de civilidad activa que proteja algo de la democracia formal que conocemos porque si no lo hacemos el autoritarismo habrá ganado la batalla por desgano, abandono, complicidad e irresponsabilidad de los demócratas.

El fastidio ciudadano puede ser la antesala a la reacción ciudadana o la entrega de una democracia entregada en nuestras puertas hace 28 años como una niña abandonada y sin padres que la quieran.