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Opinión
viernes 22 de julio de 2016, 01:00

Evasores

Por Wendy Marton – En TW @WendyMarton
Por Wendy Marton

Es más común pensar que quienes ofertan productos en la vía pública son evasores a que lo sean reconocidos médicos, odontólogos, kinesiólogos o abogados, a pesar de que estos últimos cobran tarifas elevadas por sus servicios, pero no expiden factura por ello a sus clientes.

A pesar de que la tarifa por un servicio prestado por un profesional debe incluir el IVA y lo que cobra debe estar exhibido en un lugar a la vista de todos, es muy difícil encontrar en los consultorios médicos, odontólogos o de kinesiólogos o en las oficinas de los abogados un mural con los precios que cobran.

La idea generalizada de que cuando te consultan en un comercio si querés tique o factura, en el primero de los casos la empresa está evadiendo impuestos es algo errónea. Todas las cajas de comercios inscriptos como contribuyentes del fisco están registradas, por lo cual las boletas que expiden –independientemente de que sean tique o factura– deben estar timbradas.

Mientras que el tique timbrado es entregado a personas que no necesitan utilizar este documento para presentarlo al fisco o a la empresa para la cual trabajan, la factura que tiene el nombre y apellido del cliente es utilizada por quienes prestan servicios profesionales independientes –y esta factura les sirve para obtener crédito fiscal– o quienes están alcanzados por el impuesto a la renta personal para presentarla al fisco y evitar problemas fiscales.

En el caso de los servicios profesionales, están obligados a emitir facturas –independientemente de que contengan el nombre del paciente o cliente– por los servicios que prestan.

Por ello, más allá de cuestionar por qué el empleado de un comercio consulta tique o factura, hay que empezar a pedir –por más que muchos de ellos sean amigos o conocidos– factura timbrada en los consultorios médicos y en los bufetes de abogados, por citar solo algunos ejemplos. Debemos empezar a acostumbrarnos a pedir factura –mejor si contiene nuestros datos–, pues eso nos hará darnos cuenta de que estamos pagando impuestos y que podemos y debemos exigir un mejor servicio por parte del Estado.

Hasta ahora no valoramos el dinero que destinamos al pago de impuestos, lo cual es aprovechado por los políticos, autoridades y funcionarios estatales para malgastar el dinero público. Exigir facturas en cualquier ámbito debería ser un hábito, pues ello permitirá tomar conciencia de que debemos exigir siempre el buen uso de los impuestos. A pesar de que nuestros amigos nos cobren una tarifa preferencial, es más importante pagar impuestos, y exigir mejores servicios públicos por ello.