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lunes 8 de agosto de 2016, 01:00

Estrés y depresión pueden producir un trastorno alimentario: La edorexia

La enfermedad tiene un componente sicológico, con pérdida de control al ingerir los alimentos; se abusa de comidas poco calóricas, lo que puede generar aumento de peso. Afecta también a personas delgadas.

La edorexia es un trastorno alimentario que se caracteriza por la ingesta de alimentos de manera desproporcionada en relación a lo que el organismo necesita. Es aún una enfermedad poco conocida, recientemente definida por el sicólogo y dietista José Luis López Morales, investigador de la Universidad de Murcia–España. No hay aún datos de la prevalencia de la enfermedad en la población.

"Su componente más importante es el sicológico, ya que se caracteriza por una necesidad excesiva e irreal de comer y una pérdida de control al ingerir alimento, sobre todo en situaciones de estrés y depresión", explicó la nutricionista y doctora en Biomedicina Eliana Meza.

Este nuevo trastorno afecta a las personas obesas "ya que esta enfermedad tiene su origen en ella, pero también pueden padecerla personas no obesas". La enfermedad se presenta con episodios denominados edoréxicos, que son caracterizados por impulsos incontrolables, definidos como la pérdida de control del consumo y/o evitación de los alimentos.

RELACIÓN. El apetito desmesurado característico de este trastorno puede desembocar en problemas de sobrepeso e incluso de obesidad, "si bien los edoréxicos tienden a tener una noción negativa frente a la obesidad", aclaró.

Debido a esto, suelen abusar de alimentos poco calóricos, pero al fin y al cabo terminan abusando con un consumo excesivo, que también puede terminar en un aumento de peso. "La edorexia representa los hábitos alimentarios, estilos de vida y sicológicos que desencadenan el desequilibrio energético que provoca la obesidad".

El trastorno alimentario puede tener secuelas físicas en forma de exceso de peso, es decir, presentan sobrepeso u obesidad. Sin embargo, también se pueden presentar secuelas sicológicas como aislamiento, evitación de eventos sociales, ansiedad, estrés, obsesiones sobre los alimentos y la alimentación.

¿ADICCIÓN? "A nivel sicológico se creyó que todas las personas obesas eran adictas a la comida, pero los resultados obtenidos en diversos estudios apuntan a que hay personas no obesas que también son adictas a la comida. Efectivamente, la mayoría de los individuos con este problema pueden tener un exceso de peso, pero existen otros casos", señaló la doctora Meza.

Por ejemplo, "un atleta con un hábito de consumo excesivo de alimentos debido a su alta demanda energética puede generar una dependencia alimentaria y manifestarla físicamente (en forma de obesidad) en los periodos de abandono del deporte".

Esta enfermedad se diferencia de la bulimia ya que en la edorexia no se observan conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno, y ejercicio excesivo.

Diagnóstico. Debe estar a cargo de un especialista y tener tratamiento multidisciplinarios. "Pueden presentarse regularmente sentimientos de culpa y arrepentimiento tras la ingesta compulsiva de alimentos". Además, este trastorno tiene más relación con la actitud frente la comida que con la autopercepción de la imagen corporal. Vale aclarar que este trastorno es de la conducta alimentaria y no está reconocido dentro del DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), expresó la especialista.

Si detecta o presenta algunos de los síntomas es necesario que consulte con un especialista para recibir un tratamiento integral y oportuno, para evitar futuras complicaciones en su salud.