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Sucesos
jueves 6 de julio de 2017, 01:00

Esposa no se resigna y confía en volver a verlo con vida

El puesto de salud de Arroyito no tiene doctores. De vez en cuando vienen madres que traen a sus hijos para pedir algún remedio. En el patio, un chofer aprovecha para hacer su siesta dentro de una ambulancia. En ese lugar pasa la mayor parte del día Elisa Mabel Ledesma de Morínigo, esposa de Edelio, que trabaja como enfermera en el centro asistencial, donde recibió a un equipo de ÚH para contar cómo fue sobreviviendo a la ausencia de su marido, que cumplió ayer tres años de cautiverio en manos del EPP.

Elisa no puede evitar un suspiro de añoranza cuando recuerda las palabras que le dedicó Edelio en un video, única prueba de vida, difundido por el EPP. “A vos, Elisa, te digo que estés tranquila, y si es posible, que me puedas esperar”, decía, y estas palabras fueron tomadas al pie de la letra por su esposa. “Si por ahí le hacen leer esta entrevista, yo le diría que le sigo esperando”, cuenta mientras se toca el dedo con el anillo de compromiso. “Siempre lo llevo conmigo; para mí, es sagrado”, agrega.

Edelio y Elisa se conocieron en el colegio hace más de 10 años. Ella tenía 18 años y él 17 cuando se pusieron de novios. Luego de cuatro años, en el 2011, decidieron casarse por civil y por iglesia. “Teníamos el sueño de la casa propia, por eso empezamos a construir cerca de la casa de sus padres. Por ese motivo, todavía no tuvimos hijos, pero también era una de nuestras metas”, contaba Elisa, que recuerda a su marido como un hombre de buen humor, que todo el tiempo trataba de alegrarla con bromas, y un amante de la caza y la pesca. Justamente para dar gusto a una de sus pasiones fue hasta la estancia Macchi Cué, en Cuero Fresco, con un grupo de amigos, entre ellos, uno de los hermanos de su esposa. De allí lo llevaron los guerrilleros, siendo ahora la víctima que más tiempo pasó en cautiverio. “Él me dijo que se iba a ir con un grupo a pescar y cazar. Yo le dije: ‘Vos sabrás’. Desde esa vez, no supe más nada de él”, contó la mujer.

Elisa admite que mantiene una relación un tanto fría con su suegra, no así con el resto de la familia. Pero tiene una coincidencia en el pensar de la mamá de Edelio y es que solamente la voluntad del EPP traerá a su marido de vuelta. “Así como veo, solo podemos apelar a que se le ablande el corazón al EPP y lo suelten. Ya es demasiado”, concluyó.