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Economía
domingo 23 de julio de 2017, 01:00

“Es una idea populista y electoralista más que se impulsa”

Alberto Acosta Garbarino, presidente del Banco Familiar, explicó que el primer principio de un banco es prestar dinero para recuperarlo y, en ese sentido, la iniciativa para que el Banco Nacional de Fomento (BNF) compre la deuda del funcionariado público sobreendeudado no le parece una operación prudente.

“Es una iniciativa populista y electoralista más que se está impulsando, para congraciarse con el sector público, pero va a generar un problema. Justamente cuando se acaba de modificar la carta orgánica del BNF para darle mayor protagonismo en el financiamiento. El BNF es un banco, no una entidad de beneficencia. Hay que ver que no se convierta nuevamente en lo que era antes, un coto de caza de los políticos y de la corrupción. Esperemos que esta idea no prospere, es mala desde donde se la mire”, expresó el ejecutivo.

Aseguró que todas las refinanciaciones masivas son muy malas, puesto que no solo se pone en riesgo la recuperación del dinero, sino que también se perjudica al mismo sector al que se quiere ayudar. Se queda sin posibilidad de obtener más fondos en el futuro, apuntó. Es prácticamente una especie de condonación, si se hacen estas operaciones a plazos y tasas de interés fuera del mercado.

A modo de comparación, indicó que la banca privada refinancia deudas, pero nunca se hace en forma masiva; es decir, para un sector. Se tiene que analizar la capacidad de pago, el riesgo e identificar quiénes son candidatos para la refinanciación, destacó.

“Todo lo que sea general, una refinanciación a todo un sector, me parece muy negativo. El BNF tiene que evaluar esto, tiene que manejarse como un banco”, enfatizó.

MUCHOS BENEFICIOS. Acosta Garbarino remarcó que en el sector público se pagan mejores salarios que en el sector privado, dado que cuenta con más beneficios y mejores condiciones laborales. Por ende, no debería beneficiarse con dinero público de vuelta y obligarle al BNF, el cual debe operar como un banco en condiciones normales de financiamiento. Sería dar dinero en condiciones subsidiadas a un sector ya privilegiado, apuntó.

“Si el BNF tiene mucho dinero debería salir a buscar reactivar la economía con créditos productivos, rentables y recuperables. El primer principio de un banco es prestar para recuperar, pero en este caso va a prestar prácticamente a fondo perdido. El proceso político primero es refinanciar y luego condonar. Aparte, viene en un momento electoral, muy negativo desde donde se lo mire”, concluyó.