17 de octubre
Lunes
Mayormente despejado
10°
24°
Martes
Despejado
12°
27°
Miércoles
Despejado
18°
30°
Jueves
Parcialmente nublado
22°
34°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Política
domingo 19 de marzo de 2017, 01:00

“Es un verdadero peligro dejar en manos del político paraguayo la reelección”

El analista político Alfredo Boccia recordó que el presidente Andrés Rodríguez, (gobernó tras derrocar a Stroessner en 1989) soñó con la reelección, pero se le frenó con la Constitución aprobada en el 92.

Consideró que el intento de buscar la reelección que hizo Nicanor Duarte Frutos (gobernó desde el 2003 hasta el 2008) “fue patético” y que la campaña pro reelección de Fernando Lugo (quien presidió el país entre 2008 y 2012) “no tuvo mucha prensa porque no iba a pasar el escollo del Parlamento” y también “fue patético”.

“En ninguno de esos casos la cosa duró tanto ni paralizó tanto al país como ahora con el intento de Horacio Cartes”, aseguró. Recordó que Duarte Frutos “hizo mucho ruido, pero duró solo 15 días, hasta que se juntaron 50.000 personas en la plaza, habló Lugo y se acabó”. Destacó que allí Lugo cobró vida política y tras hablar como obispo bajó como candidato y que años más tarde como presidente buscó la reelección.

Boccia considera que con la experiencia de Stroessner (35 años en el poder) se explica hasta la sobreactuación y el especial cuidado que tuvieron los constituyentes del 92 a la hora de señalar expresamente la prohibición de la reelección. Reflexionó que “mirando hacia atrás, la historia les da absolutamente la razón”.

El analista afirmó en que “es un verdadero peligro dejar en manos del político paraguayo la reelección” y que si alguna vez se da esa posibilidad, debe ser muy específico señalando que será por única vez.

Al explicar la razón de la insistencia de los gobernantes de turno en lograr la reelección, subrayó que es “la omnipotencia que otorga el poder, no solo al gobernante, sino a todo su entorno”.

Bajando al plano vivencial recordó que “se tiene un sueldo que no se toca, porque todo lo tenés pagado y estás en la consideración de la gente, constantemente. Con la pérdida del poder ya no te saluda nadie y tenés que volver a trabajar como cualquier mortal”, añadió.

Consideró que es el entorno del mandatario el que alimenta el ego del presidente, quien se ve privado de la realidad. “El gobernante siempre cae en las redes de quienes le halagan”, dijo.

Indicó que esa situación se da acá y en todo el mundo, con la diferencia de que en países más organizados hay instituciones que lo evitan.

Añadió que en donde encuentran resquicios, prueban con la reelección. “En Paraguay, debido a la falta de cultura cívica y de una mente crítica, se hace muy tentadora la idea de la reelección”, concluyó.