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jueves 8 de septiembre de 2016, 01:00

El vicio de no consultar al pueblo

El que ha sido elegido y es autoridad corre el peligro de irse distanciando cada vez más del pueblo. Y una de sus manifestaciones es la de no consultarle cuando ha de tomar decisiones en aspectos importantes.

Recuerdo ahora dos casos.

La segunda etapa de la Avenida Costanera en Asunción por el Bañado Norte se ha diseñado sin contar con la población. Cuando llevaron su trazado al lugar concreto resultó que partía por medio de un barrio muy poblado. Tenían que desalojar a muchas familias, y otras van a encontrar que la escuela de Fe y Alegría, capilla etc. están todas juntas en un lado. Así, al atravesar los niños la Avenida Costanera va a ser un peligro grave para ellos.

A esta decisión impuesta se añaden otras: sobre los que cae la Avenida son forzados a irse a cambio de unos pocos millones, o expropiado el terreno se tendrían que marchar sin nada. Falta comunicación y no están claros los rumores de otra tercera alternativa: darles vivienda. ¿Dónde? Los pobladores las quieren en el mismo Bañado. Nada saben de ello.

El segundo caso es la iniciada construcción de una subestática en un barrio de Luque. ANDE decide hacerla. El intendente da permiso provisorio. Medioambiente investiga (?) y la aprueba.

Las obras se conceden a dos empresas. Se talan todos los árboles del lugar y se le pone una cerca. Entonces los vecinos se dan cuenta de lo que van a construir. Nunca le habían consultado en nada. Un detalle de ello: como la subestática dañaría a personas, por ejemplo, con marcapasos, antes es obligatorio hacer un censo de los que estarían bajo su influencia dañina. Nada se hizo.

Las autoridades se dicen nuestros representantes, pero se han separado del sentir del pueblo. Este tiene el derecho a rebelarse y a pedir que se vayan.