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jueves 30 de junio de 2016, 01:00

El valor infinito de la misa

Hoy reflexionamos el evangelio de San Mateo 9, 1- 8. En la santa misa, los frutos que miran inmediatamente a Dios, como la adoración y la acción de gracias, se producen siempre en su plenitud infinita, sin depender de nuestra atención, ni del fervor del sacerdote. En cada misa se ofrecen infaliblemente a Dios una adoración, una reparación y una acción de gracias de valor sin límites, porque es Cristo mismo quien la ofrece y el que se ofrece.

Qué gran oportunidad para agradecer a Dios tantos bienes como recibimos..., pues a veces es posible que nos olvidemos de dar gracias a Dios por sus dones, tantos y tantos; puede sucedernos como a los leprosos curados por Jesús...

El papa Francisco al respecto del evangelio del día, dijo: “La misericordia es algo difícil de comprender. Alguien podría decir: “Pero, Padre, la misericordia ¿borra los pecados? No, ¡lo que borra los pecados es el perdón de Dios!”.

La misericordia es el modo con que Dios perdona. Porque Jesús podía decir: “Yo te perdono. ¡Ve!”, como dijo a aquel paralítico que le habían presentado desde el techo: “¡Te son perdonados tus pecados!”. Aquí dice: “¡Ve en paz!”.

Jesús va más allá. Aconseja que no peque más. Aquí se ve la actitud misericordiosa de Jesús: defiende al pecador de sus enemigos; defiende al pecador de una condena justa. También nosotros, cuántos de nosotros, quizá deberíamos ir al infierno, ¿cuántos de nosotros? Y esa condena es justa… y Él perdona más allá. ¿Cómo? ¡Con esta misericordia!

La misericordia va más allá y hace la vida de una persona de tal modo que el pecado es arrinconado. Es como el cielo. Nosotros miramos el cielo, tantas estrellas, tantas estrellas; pero cuando sale el sol, por la mañana, con tanta luz, las estrellas no se ven. Y así es la misericordia de Dios: una gran luz de amor, de ternura. Dios perdona, pero no con un decreto, sino con una caricia, acariciando nuestras heridas del pecado. Porque Él está implicado en el perdón, está implicado en nuestra salvación.

(Frases extractadas del libro Hablar con Dios de Francisco Fernández Carvajal http://www.pildorasdefe.net/post/evangelio/IHS.php?id2=evangelio-Mateo-9-1-8-amigos-camilla-techo-pecados-perdon-levantate)