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domingo 20 de noviembre de 2016, 01:00

El reloj biológico del poder agita los tiempos políticos

Por Estela Ruiz Díaz
Por Estela Ruíz Díaz

El reloj biológico del poder suena cada vez más fuerte y agita el corazón de los que aspiran llegar al Palacio de Gobierno en el 2018. Unos ven que el tiempo vuela mientras sigue sin concretarse su gran plan de convertirse en la figura única de su sector, otros buscan frenar el acelerado paso del tiempo mientras se resuelven entuertos jurídicos; otros especulan.

La reelección de Horacio Cartes se diluye cada vez más y algunos miembros de su entorno ya empiezan a hablar públicamente del fracaso del plan y de la necesidad de empezar a hurgar en la lista para perfilar un sucesor exitoso. El reloj marca el 20 de diciembre como fecha final para intentar la reelección vía reforma constitucional, hoy casi imposible como la clasificación de la Albirroja al Mundial de fútbol de Rusia. A ninguno le cierra la calculadora. "Está difícil, pero no imposible", dijo un cartista. En política nada es definitivo.

Cartes quiere cerrar el año legislativo (20 de diciembre) con la discusión de su reelección en la escena para evitar mayor desbande del movimiento oficialista. Las aguas se aquietan durante las vacaciones parlamentarias. Aún así no logró evitar la balcanización en Diputados, donde perdió el control de la mayoría absoluta y pudo notarse con la aprobación de un Presupuesto General de la Nación contrario al deseo del Poder Ejecutivo, con aumentos que ponen en riesgo estabilidad fiscal. Y tiene cero margen de negociación en Senado, donde la disidencia manda.

El bloque disidente se fortaleció también en Diputados y surgieron otras bancaditas oficialistas honrando el poder del presidente, Hugo Velázquez. Los legisladores saben que es tiempo de empezar a moverse, marcar la cancha para tener mayor poder de negociación.

EL DELFÍN. La reelección de Cartes está más acerca de la ilusión que de la realidad. Lo graficó muy bien la senadora y ex presidenta de la ANR, Lilian Samaniego, quien sostuvo que van a pelear hasta el último minuto para lograr la reelección. Admitió que les queda oxígeno hasta finales de diciembre "para ver la herramienta jurídica que nos permita esa posibilidad".

Una sugestiva foto con Fernando Lugo en el TSJE no fue una charla casual. Samaniego sabe negociar con bajísimo perfil.

La senadora graficó el rol de Cartes: "será el líder que definirá las elecciones generales del 2018. Será la persona que protagonizará la victoria del 2018, y lo digo sea cual sea el escenario, la posición que le toque jugar, Cartes será el factor determinante". De paso, mencionó que será el candidato a titular de la ANR en el 2020.

En el cartismo se agitan las aguas donde los delfines pelean su lugar. Enrique Riera, el ministro de Educación, es el nombre que más suena. Coincidentemente, el dirigente empieza a mutar coloradizando su discurso. El dogmático diccionario seccionalero tiene palabras y posturas de uso ineludibles para convencer al electorado.

El otro que asoma es el ministro de Hacienda, Santiago Peña. El trámite burocrático de la afiliación está hecho ya que desde Cartes, la ANR eliminó la larga conscripción partidaria para ser candidato y la antigüedad se redujo a un año. Un poco más difícil será su camino. Al colorado no le convence la repentina convicción republicana de un liberal.

El gobernador de Misiones, Derlis Maidana, habló también del vicepresidente, Juan Afara, y del titular de la ANR, Pedro Alliana, aunque destacó la ventaja del titular del MEC porque "con él podemos llegar a un electorado que el partido necesita, no solo el duro sino algunos incluso independientes".

Finalizado diciembre, el cartismo afinará lápiz para dibujar su estrategia de permanencia en el poder. En tanto, los delfines seguirán peleando en el estanque.

LA OTRA VEREDA. En la oposición están pendientes de la acción de la ANR contra la candidatura de Lugo, cuya definición aclarará el campo opositor. Ante la eventualidad de que el ex presidente quede fuera de la cancha, el intendente capitalino, Mario Ferreiro, lanzó su liñada y no descartó postulación si la oposición queda sin candidato.

En tanto, Efraín Alegre sigue enfrascado en su fuerte internismo del que intenta salir deshaciendo decisiones, como el perdón a los 6 diputados llanistas cuya inhabilitación avaló en una convención polémica y que fue levantada por el Tribunal de Conducta en aparente señal de unidad. Creyó erróneamente que iba a domesticar a Blas Llano a fuerza de linchamiento público.

En tanto, hay sectores civiles que buscan posicionar candidaturas fuera de los partidos políticos.

Y aunque algunos quisieran acelerar el paso, otros alargar las horas, según el reloj biológico de cada uno, el tiempo revelará en breve la medida de las acciones políticas.