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lunes 26 de junio de 2017, 01:00

El proyecto de saquear al Paraguay

Los recientes cambios en el senado y diputados han dejado en duda a muchas personas que se preguntan hacia dónde vamos.

Respetando otras interpretaciones, muchos pensamos que lo que está ocurriendo es la continuación de un proyecto de saqueo al Paraguay, que sigue su curso adelante.

Llamamos saqueo del Paraguay a la venta de todas las riquezas del país a los que ya tienen mucho. La tierra ya se ha vendido en un 80% al 2% de la población, con el consiguiente desalojo de los campesinos e indígenas. Y la soja con sus venenos sigue ampliando su territorio hasta que nuestra fructífera tierra paraguaya se convierta en inservible arena.

El agua, la energía, los aeropuertos están en la lista de privatización. La carne paraguaya tiene un gran valor, pero los dueños de los grandes frigoríficos son brasileños. Las grandes obras de carreteras se conceden a extranjeros o a los mismos nacionales, todo disimulado con testaferros.

Y la corrupción en manos de correligionarios y autoridades del partido es total. La plata se produce en el Paraguay, pero marcha en maletas al extranjero. “Roban, roban y vuelven a robar”.

Este proyecto de saqueo se empantanó con el deseo fallido de Horacio Cartes de seguir siendo presidente, con la enmienda de la Constitución, pero ha sido superado con Peña, un candidato nombrado por Cartes “para que siga habiendo más de lo mismo”.

Es urgente, es necesario, y tiene que ser nuestra tarea primordial, como patriotas, el que todo el pueblo honesto se comprometa, antes que nos arruinen del todo.

El unirnos no es solo una opción valedera, sino la única existente para que no solamente la próximas elecciones no sean la consolidación de este saqueo, sino el comienzo de una segunda independencia.

Ya lo dijo el filósofo Platón: el daño de no entrar en la Política, es el ser gobernados por los peores.