8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Lluvioso
20°
26°
Sábado
Mayormente nublado
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
viernes 9 de septiembre de 2016, 19:15

El Polisario reclama a la ONU que detenga las obras marroquíes en el Sáhara

Naciones Unidas, 9 sep (EFE).- El Frente Polisario solicitó hoy a Naciones Unidas que tome medidas para detener las obras de asfaltado de una carretera en el sur del Sáhara que está llevando a cabo Marruecos y reiteró que no aceptará el proyecto bajo ningún concepto.

En una carta al Consejo de Seguridad, el representante del Polisario ante la ONU, Ahmed Bujari, recordó que Rabat ya trató en 2001 y 2002 de acometer una operación similar, que se suspendió a petición de la misión de la organización en la zona (Minurso).

Entonces, según apuntó Bujari, la ONU argumentó que el proyecto de construcción planteaba problemas y que algunas de las acciones puestas en marcha por Marruecos podían suponer una violación del alto el fuego.

"Está claro que Marruecos está intentando nuevamente imponer un hecho consumado, ignorando no sólo sus obligaciones bajo el alto el fuego, sino también la postura adoptada en el pasado por la ONU en este proyecto de carretera", señaló el representante saharaui.

Según señala Bujari, Naciones Unidas estaría considerando ahora construir y financiar ella misma la finalización de la carretera, una obra que ha disparado la tensión en la zona en las últimas semanas.

"Eso quiere decir que la ONU se convertiría en una compañía encargada de financiar proyectos marroquíes y obras que ella misma ha considerado en tres informes del secretario general como violaciones del acuerdo de alto el fuego", denunció.

Naciones Unidas, mientras tanto, no quiso pronunciarse hoy sobre este asunto.

A mediados de agosto, el Gobierno marroquí anunció una "operación de limpieza" en el sur del Sáhara con el fin de combatir tráficos ilegales, una acción denunciada por el Polisario como una violación del alto el fuego y a la que respondió con la movilización de efectivos.

Además, Rabat inicio trabajos de asfaltado de una carretera entre su puesto aduanero de Guerguerat y la frontera mauritana, más allá del muro defensivo marroquí y dentro de la llamada "zona tapón", en un área que la organización saharaui considera "territorios liberados".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, urgió a finales de agosto a mantener el statu quo en la zona y pidió a Marruecos y al Frente Polisario la retirada de todos los elementos armados.

Pese a ello, la situación en la zona sigue siendo tensa y fuerzas de seguridad de los dos bandos continúan situadas frente a frente, según dijo esta semana la organización.

El Polisario, en su carta de hoy, explica que desplegó fuerzas especiales con órdenes de no permitir que se complete la carretera y señala que las retirará si el Consejo de Seguridad "asume su responsabilidad" para restaurar la normalidad en la zona.

El Consejo analizó la situación hoy en una reunión a puerta cerrada, tras la que oficialmente volvió a guardar silencio.

Varios miembros, sin embargo, expresaron públicamente su preocupación por los últimos acontecimientos, incluida Nueva Zelanda, que actualmente preside el órgano.

Según dijeron a Efe fuentes diplomáticas, parece difícil que el Consejo de Seguridad vaya a tomar cartas en el asunto, dada la división que hay en su seno, con un grupo liderado por Francia que apoya habitualmente a Marruecos y otro que ha sido muy crítico con la actitud de Rabat en los últimos meses.