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Sucesos
lunes 25 de julio de 2016, 01:00

El piso frío es la mesa donde comen reclusos de Tacumbú

Gente sentada en cuclillas comiendo en el piso, en condiciones inhumanas, es una de las escenas que se puede ver en un video de pocos segundos de duración, grabado en el interior de la cárcel de Tacumbú, que refleja cómo es la vida de estos reos, considerados los más olvidados del sistema penitenciario.

Los pasilleros –como se los conoce– se tienen que conformar con la comida que viene del tacho, una olla gigante donde se traen caldos, en ocasiones con pequeñas porciones de pollo o de carne, con más huesos que alimento.

Las autoridades penitenciarias reconocieron que la comida es muy escasa, por la baja inversión del Estado, y que son los familiares que van de visita los martes, jueves, sábados y domingos, los que se encargan de la buena alimentación de los reclusos.

Dante Leguizamón, del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, explicó que los pasilleros son reos que no reciben visita de ningún familiar, por lo que son condenados a recibir la peor alimentación de todo el penal. “Hay un porcentaje grande de presos que comen bien gracias a su visita. Los pasilleros son los más precarizados del sistema; son de escasos reclusos y no tienen visitas. Ellos comen del tacho y la comida del tacho es bastante mala”, consideró el comisionado. Aseguró que en las visitas que realizó en el penal vio cómo los reos comían con platos improvisados con envases de gaseosas o tuppers, en general, puchero, fideos con poroto y otros platos que, a su juicio, no son nada nutritivos. “La comida es muy mala. Nosotros habíamos recomendado al Ministerio de Justicia que haya una dieta variada y nutritiva”, agregó.

Corrupción. El MNP, al decir de Leguizamón, recibió una serie de denuncias en las veces que visitaron la cárcel sobre una supuesta mala distribución de la comida y de los ingredientes que se compran y –sin embargo– no llegan hasta los reclusos. “Hay muchas denuncias sobre corrupción de la comida. Se compra carne, pollo, verduras, pero no necesariamente llega a todos”, apuntó Leguizamón.

Aun con este panorama, reconoció el comisionado que se realizaron avances luego de recomendaciones del MNP, sobre todo en la modernización del lugar donde cocinan los alimentos, conocido como el rancho. Explicó que el lugar fue techado y fueron instaladas cocinas industriales para dejar de usar leña.

El pasado 13 de julio, internos que viven en el pabellón 5 alta de la penitenciaría se atrincheraron, tomaron de rehenes a dos guardias y mantuvieron en zozobra a todo el penal por alrededor de cuatro horas.

Los reclusos, entre sus reclamos pidieron, cuando hablaron con las autoridades, que la institución mejore la calidad de la comida. En ese momento, manifestaron que se les daba comida para perros y exigían mejores condiciones de detención.