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Mundo
sábado 1 de octubre de 2016, 03:11

El Papa dice que desea una Iglesia que no piense en su imagen, en una misa en Georgia

Tiflis, 1 oct (EFE).- El papa Francisco deseó hoy una Iglesia que no ceda al funcionalismo y la organización, ni preste atención a su imagen, durante la homilía de la misa que celebró para la comunidad cristiana en Tiflis, en el segundo y último día de su visita a Georgia.

"Dichosos los pastores que no se apuntan a la lógica del éxito mundano, sino que siguen la ley del amor: la acogida, la escucha y el servicio. Dichosa la Iglesia que no cede a los criterios del funcionalismo y de la eficiencia organizativa y no presta atención a su imagen", dijo el papa.

El pontífice argentino celebró hoy una misa en el estadio Meskhi de Tiflis ante algunos miles de personas.

El estadio con capacidad para 27.000 personas presentaba grandes zonas vacías en las gradas, y es que la comunidad católica en Tiflis es pequeña y en total en el país se cuentan unos 100.000 fieles, un 2,5 % de la población, según los datos del Vaticano.

A la misa acudieron representantes de las comunidades cristianas, obispos católicos caldeos que han llegado desde Irak y algunos representantes ortodoxos.

Francisco se refirió en su alocución a la figura de santa Teresa del Niño Jesús, cuya fiesta celebra hoy la Iglesia, y afirmó que "entre los muchos tesoros de este espléndido país destaca el gran valor que representan las mujeres".

Recordó que en Georgia, "hay muchas abuelas y madres que siguen conservando y transmitiendo la fe, sembrada en esta tierra por santa Nino, y llevan el agua fresca del consuelo de Dios a muchas situaciones de desierto y conflicto".

El pontífice continuó su homilía explicando a los fieles que "como una madre toma sobre sí el peso y el cansancio de sus hijos, así quiere Dios cargar con nuestros pecados e inquietudes".

E invitó a "dejar que el Señor entre en nuestra vida" y para ello "es necesario abrirle la puerta y no dejarlo fuera".

"Cuando la puerta del corazón se cierra, su luz no llega y se queda a oscuras. Entonces nos acostumbramos al pesimismo, a lo que no funciona bien, a las realidades que nunca cambiarán. Y terminamos por encerrarnos dentro de nosotros mismos en la tristeza, en los sótanos de la angustia, solos", aseguró.

Francisco agregó entonces "que en la Iglesia se encuentra consuelo, la Iglesia es la casa del consuelo: aquí Dios desea consolar".

Pero también advirtió a los fieles que no se pueden acostumbrar "a un microclima eclesial cerrado" y les aconsejó salir y compartir "horizontes de esperanza amplios y abiertos, viviendo el entusiasmo humilde de abrir las puertas".