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Mundo
miércoles 26 de abril de 2017, 07:30

El panameño Rod Carew y padre de su donador comparten una emotiva ceremonia

Redacción Deportes (EE.UU.), 26 abr (EFE).- La figura del legendario expelotero panameño Rod Carew volvió a ser protagonista en el mundo del béisbol profesional de las Grandes Ligas, pero ahora como embajador de lujo en la promoción de la educación de la comunidad hispana entorno a la importancia de donar los órganos humanos que pueden salvar muchísimas vidas.

Carew, que hace cuatro meses fue sometido a un doble trasplante de corazón y riñón, estuvo acompañado por Ralf Reuland, padre de Konrad, el jugador de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), que falleció, y donó sus órganos, dos de ellos, los que le han dado nueva vida al expelotero panameño.

Ambos ofrecieron una rueda de prensa en el Angel Stadium de Anaheim (California) y luego desde el montículo del estadio de los Angelinos de Los Angeles compartieron también un emotivo momento, al hacer el lanzamiento de la primera pelota del partido que el equipo local disputó contra los Atléticos de Oakland.

"Es algo muy emotivo y una estupenda forma de honrar a Konrad", declaró Ralf Reuland, que hizo un lanzamiento perfecto desde el montículo con un cambio de velocidad de auténtico profesional.

Carew, miembro del Salón de la Fama, se sometió al trasplante el 16 de diciembre. En marzo, conoció a la familia Reuland con quien le pusieron en contacto amigos en común.

Dichos allegados dedujeron un vínculo entre la muerte de Reuland y las noticias sobre el trasplante a Carew. Reuland murió cuatro días antes, a los 29 años, tras romperse un aneurisma que tenía en el cerebro.

Desde entonces, las familias Carew y Reuland se han unido para generar conciencia sobre la importancia de la donación de órganos. La ceremonia del martes formó parte de esos esfuerzos en busca de educar a la comunidad, especialmente a la hispana, que es renuente a las donaciones de órganos.

"Si no hubiera sido capaz de recibir el corazón y un riñón de Konrad, yo no estaría acá", admitió Carew. "Ahora vamos a vivir juntos. Vamos a seguir adelante y a hacer muchas cosas juntos, y vamos a ayudar a otra gente".

Carew sufrió un gravísimo infarto cardíaco en 2015, y estaba en la lista de espera para obtener un nuevo corazón.

El expelotero contó que el corazón se detuvo totalmente durante el ataque cardíaco que sufrió y los médicos lograron mantenerlo con vida mediante la colocación de un dispositivo provisional que le permitiese la espera del trasplante.

Konrad Reuland jugó para los Jets de Nueva York y los Ravens de Baltimore. La familia Reuland vivía a unas 15 millas (24 kilómetros) de Carew, en el condado de Orange (California).

Los hijos de ambas familias fueron juntos a la escuela secundaria. A los 11 años, Konrad Reuland conoció a Carew.

Las dos partes buscan ahora aprovechar la atención que el caso ha generado, por involucrar casualmente a dos deportistas destacados, para resaltar los beneficios de la donación de órganos.

"Pudo haber sido cualquier otra persona", razonó la madre de Konrad, Mary. "Esto no tiene precedente".

Carew, todavía algo frágil, pero con progresos notables, agradeció esta oportunidad inesperada.

"Aquí está un hombre de raza negra con el corazón de un hombre blanco", destacó. "Al final, eso es lo que Dios quiere que hagamos. Quiere que ayudemos y compartamos".

Carew animó a la comunidad hispana para que rompa la barrera de los perjuicios sobre la donación de órganos y que cada día sean más los que entiendan que con su apoyo van a salvar muchísimas vidas tanto de su propia comunidad como de toda la sociedad.