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sábado 15 de enero de 2011, 00:00

El nacimiento de las Juntas de Gobierno en España y América

¿Por qué se formó una Junta de Gobierno en Asunción en junio de 1811? La respuesta hay que buscarla en la tradición hispánica. El Bicentenario es una ocasión para reflexionar sobre las afinidades.

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Por Guido Rodríguez Alcalá

En la mañana del 2 de mayo de 1808 hubo en Madrid una insurrección popular contra las tropas francesas.

Napoleón decidió llevarse -y terminó llevándose- a toda la familia real española a Francia, como supuesta invitada. En rigor como prisionera, para que pudiese ocupar el trono vacante José Bonaparte, el hermano del Emperador.

El 2 de mayo por la tarde el alcalde de Móstoles, pueblo situado a corta distancia de Madrid, formó una Junta de Gobierno en su pueblo, y exhortó a sus compatriotas a formar juntas en las demás localidades del país. (Una junta, según la tradición hispánica, era una forma de gobierno provisoria, creada en ausencia de la autoridad legítima.)

Aquella propuesta se aceptó, y en poco tiempo se formaron juntas que repudiaban a José Bonaparte y exigían la vuelta de Fernando VII, el rey cautivo en Francia.

Fernando volvió sólo en 1814 y entonces dejaron de llamarlo el Deseado para llamarlo el Rey Felón; fue el monarca más criticado de España.

Pero sigamos. En septiembre de 1808, las juntas españolas se pusieron bajo la dirección de la Junta Central de Sevilla, con mando sobre todo el país que resistía a los franceses.

En 1808, el ejemplo español tuvo poco seguimiento en América.

El 21 de septiembre de aquel año, Francisco Javier de Elío, el reaccionario gobernador de Montevideo, fiel seguidor de Fernando VII a partir de 1814, separó Montevideo del Virreinato del Río de la Plata.

El pretexto fue que el virrey Santiago Liniers no era suficientemente españolista. Con pocos días de diferencia, hubo una insurrección semejante en la ciudad de México, donde un grupo de conservadores destituyó al Virrey.

MÁS PODER. Aquellos no fueron movimientos revolucionarios, sino tentativas de ciertos grupos de conservadores de alcanzar mayor poder en el gobierno de las colonias hispanoamericanas.

En 1809, las juntas americanas se volvieron más radicales. El 25 de mayo, Charcas (hoy Sucre) vio la formación de una junta creada por liberales como Bernardo de Monteagudo y miembros de la élite tradicional del lugar. La junta de Charcas fue suprimida sin que sus miembros sufriesen castigos mayores.

El 16 de julio, en La Paz, se formó una nueva junta con enemigos abiertos del sistema colonial, y hacían suyas las reivindicaciones del indígena rebelde Tupac Amaru.

La insurrección fue castigada con ejecuciones, encarcelamientos y destierros. Una represión similar se dio contra los líderes de la junta formada en Quito, el 10 de agosto de 1809.

Sin embargo, el año de las juntas y la insurrección americana fue 1810. ¿El motivo? En enero de 1810, Napoleón obtuvo grandes victorias en la Península; se apoderó de Sevilla y con eso quedó disuelta la Junta Central de Sevilla.

Por un momento pareció que España quedaría anexada a Francia. La noticia de que "España ha caducado" llegó primeramente a Caracas, donde se formó una junta el Jueves Santo de 1810. Simón Bolívar, que no estaba en Caracas, viajó a la ciudad al enterarse de lo sucedido, para convertirse luego en protagonista de la independencia americana.

Poco después de formada la junta caraqueña, Bolívar viajó a Inglaterra para solicitar el apoyo inglés. El Gobierno inglés le hizo saber que no podía recibirlo como jefe de una insurrección contra España, porque España era aliada de Inglaterra en la lucha contra Napoleón.

Entonces el Libertador, declarándose leal a Fernando VII, a quien se daba por perdido, pudo conseguir la neutralidad, e incluso el apoyo, de la principal potencia naval de la época. Bolívar todavía estaba Londres cuando llegó una delegación de Buenos Aires, que también buscaba apoyo inglés, y que también comprendió la conveniencia de hacer una revolución con presuntas declaraciones de lealtad a Fernando VII.

JUNTA DE BUENOS AIRES. La Junta de Buenos Aires se formó el 25 de mayo de 1810, a poco de recibirse la noticia de las derrotas españolas. (El 22 de mayo se había formado otra junta en Cartagena.)

El 20 de julio se repitió la historia en Santa Fe de Bogotá. El 18 de septiembre, en Santiago de Chile. El 22 de septiembre, en Quito.

Todas estas juntas se declararon leales a Fernando VII.

En Cartagena, en Bogotá y en Quito, el funcionario español que gobernaba el lugar fue despojado del poder real y puesto como figura nominal de la junta.

En Nueva España (hoy México) se dio una situación distinta.

El 16 de septiembre de 1810, bajo la conducción del padre Manuel Hidalgo y Costilla, el pueblo se levantó contra los gachupines (españoles). Al frente de un ejército irregular de unos cien mil hombres, en su mayoría indígenas, Hidalgo sitió la ciudad de México.

Los combatientes mal armados fueron vencidos por tropas regulares, Hidalgo murió fusilado.

En la lucha por la independencia de México, terminada en 1821, murió cerca del diez por ciento de la población, según estimaciones serias (la población alcanzaba seis millones de personas).

SIN TIROS. El Paraguay alcanzó su independencia efectiva sin derramamiento de sangre.

En la noche del 14 de mayo de 1811, un grupo de oficiales jóvenes se apoderó de los cuarteles de Asunción. En la madrugada del 15 de mayo, los insurrectos exigieron al gobernador español Bernardo de Velasco la entrega de las armas, el dinero y los documentos oficiales.

Velasco cedió y, después de perder el poder, pasó a integrar el nuevo gobierno por unas semanas.

El 20 de junio de 1811 se formó una Junta de Gobierno integrada por liberales y conservadores -como en España, como en las demás colonias hispánicas sublevadas-.

El Bicentenario debe ser ocasión para reflexionar sobre estas afinidades evidentes y otras que han sido soslayadas.

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