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lunes 17 de octubre de 2016, 01:00

El ídolo de la riqueza

En el año 1979 los obispos del Paraguay firmaron una carta pastoral con el título El Saneamiento Moral de la Nación. De ella editamos el nº 5. “Estamos en la sociedad de consumo en acción… Es el predominio del dinero, el ídolo de la riqueza como valor supremo, que exige adoradores incondicionales y sacrificios crueles. Es insaciable y pide ganancias rápidas, sin mirar a los medios.

He aquí una primera fuente de corrupción: hay que conseguir dinero de cualquier modo. Somos testigos de toda clase de robos y de fraudes. La emisión de cheques sin fondo, el contrabando –no solo hormiga sino en gran escala– las quiebras fraudulentas no son novedad y ya no escandalizan a nadie, que es lo más grave.

Ya es imposible intervenir en una licitación pública o privada sin recurrir a los padrinos, a la coima y al soborno, que se han hecho rubros delictivos presupuestados en todas las obras de cierta importancia. Con dinero todo se consigue, todo se permite, al parecer ya no hay límites. Con tal de ganar se explota al ser humano y se fomentan la delincuencia y la prostitución juvenil, el alcoholismo y la drogadicción.

Y se descuidan los rubros que no son rentables como las viviendas económicas y la atención a los hospitales. Si bien los sueldos de ejecutivos y altos empleados han aumentado vertiginosamente, ciertas retribuciones a servicios básicos importantes siguen siendo cruelmente insuficientes. Valga mencionar el sueldo de los maestros y profesores o los del personal del servicio doméstico o la situación de los trabajadores del campo. Y no puede recordarse sin vergüenza el monto de ciertas jubilaciones…”.

Repito: esta carta fue escrita el 12 de junio de 1979 en pleno auge de la dictadura. Pregunto en cuanto a la corrupción, ¿estamos ahora mejor, igual o peor que hace 37 años? ¿Hacemos algo o nos hemos quedado ya indiferentes?