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Arte y Espectáculos
domingo 7 de agosto de 2016, 01:00

“El humor es importante en la vida de cualquier persona”

Por Adrián Cáceres

adrian-caceres@uhora.com.py

Carlitos Vera (67) es uno de los humoristas más talentosos del Paraguay, y lleva 54 años de carrera, por la cual fue condecorado en junio pasado con la Orden Nacional al Mérito Comuneros.

“Lo que profeso es humor costumbrista. Más o menos parecido a lo que hace Luis Landriscina (cómico argentino). El humor es importante en la vida de cualquier persona, porque le inyecta ánimos, es para que esté bien”, dice Carlitos.

Afirma que si no hubiera sido humorista sería cantante, ya que le gustaba entonar canciones imitando a los propios autores. “Cuando me presenté en un certamen para competir como cantante, el director de la orquesta con la que ensayábamos me dijo: ‘Tenés que tener un estilo propio porque cada vez que venís para ensayar cambiás de voz’. Había sido que mi talento era el de imitador”, expresa el comediante paraguayo.

Personajes. Carlitos comenta que interpretó a incontables personajes en su dilatada trayectoria, y cada uno de ellos “tuvo sus momentos de fama”. “En cuanto a imitaciones los de mayor éxito fueron el popular Romerito, monseñor Aquino, Yoyito Franco, Calé Galaverna. Y entre los personajes propios está Tatacho, quien fue parte de Me cargo de risa”, recuerda Vera.

Aclara que los políticos no son su principal fuente de inspiración, ya que crea sus chistes y personajes basándose en todo lo que ocurre, ya sea dentro de esferas como la política, el deporte o el clero. “Mi cabeza es una biblioteca de datos y personajes. Tengo un ayudamemoria, una agenda donde apunto de todo”, revela.

Señala que siempre trata de concientizar a la gente a partir del humor, y utiliza el guaraní para conectarse con el público paraguayo. “(Busco) que el humor tenga un mensaje, si es posible que no sea grotesco, sino pícaro, de doble intención”, explica Carlitos.

Deseo. El humorista dice que lo único que lo entristece es que hasta ahora “el arte no se pudo poner los pantalones largos en nuestro país, para que sea un modo de vida mucho más digno” para aquellos que lo cultivan.

“Quiero que el humorista sea un profesional. A los jóvenes que están interesados en esta vida, que estudien qué es la profesión. Que cuando el periodista les pregunte una cosa, puedan responder qué es el humor, quiénes son los humoristas más grandes”, alienta Carlitos.

Asimismo, indica que su mayor desafío “es seguir trabajando”. “No sé qué va a pasar el día en que esté en la cama, van a llevarme así al escenario. Les diré que vengan a visitarme y les voy a contar chistes gratis. Si es posible, nunca dejaré de actuar”, dice.

El comediante señala además que se siente satisfecho con la vida. “Por todas las menciones que recibí, me di cuenta de que hice o sigo haciendo todavía algo útil para la sociedad”, expresa.

Humor. Finalmente, Carlitos, con un chiste, cuenta cómo va hilando sus relatos de humor en el escenario. “Yo me imagino una palabra, por ejemplo ‘memoria’: facultad de conservar las ideas anteriormente adquiridas; esa es la definición. Después ya hablo de memoria de elefante, memoria de la gran siete, un genio, iñakã porã, hasta terminar en un chiste muy viejo: ‘Un hombre va a consultar con el doctor porque no anda muy bien de la memoria, y dice: –Pero no es demasiado, no es que pierdo totalmente la memoria–, y el médico le pregunta: –¿Cuándo comenzó a tener este problema?–, y el paciente responde: –¿Qué cosa?”.