25 de abril
Martes
Mayormente nublado con tormentas
15°
29°
Miércoles
Mayormente despejado
10°
21°
Jueves
Despejado
20°
Viernes
Despejado
21°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
sábado 14 de enero de 2017, 03:10

El Gobierno y militares amotinados llegan a un acuerdo en Costa de Marfil

Abiyán, 14 ene (EFE).- El Gobierno de Costa de Marfil y representantes de los militares que se amotinaron el pasado 6 de enero para exigir pagos atrasados y mejoras salariales han llegado a un acuerdo para poner fin a la crisis, informaron hoy a Efe fuentes gubernamentales.

El compromiso se alcanzó anoche, después de varias horas de negociaciones, durante las que se produjeron disparos en al menos dos bases militares de la capital económica, Abiyán, y en el exterior del edificio donde transcurría el dialogo.

Las conversaciones han tenido lugar en Bouaké, la segunda ciudad del país y punto de origen del motín, que se extendió después a varias localidades del norte, el oeste y el centro del país y alcanzó más tarde Abiyán.

Cientos de soldados tomaron el control de las calles y los accesos de Bouaké durante la negociación. Los militares dispararon al aire en dos ocasiones para dispersar a los civiles que protestaban contra el motín.

El acuerdo firmado anoche es el segundo alcanzado para atender las reivindicaciones de los militares anunciado por el Gobierno del presidente, Alessane Ouattara, después de que fracasara el compromiso al que llegó con los amotinados el 7 de enero, al día siguiente del motín.

Horas después de que se hiciera público aquel acuerdo, soldados descontentos tomaron como rehén en Bouaké al ministro de Defensa, Alain Richard Donwahi, a quien pretendían retener hasta obtener detalles cómo el presidente iba a cumplir sus promesas.

El propio Donwahi -que fue liberado horas después- encabezó la delegación gubernamental en las negociaciones de ayer, en las que también participó el nuevo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general Touré Sékou.

Sékou fue nombrado en el cargo cuatro días después de que comenzara el motín, después de que Ouattara destituyera al anterior jefe del Estado Mayor, al comandante de la Gendarmería y al director general de la Policía, unos ceses que contaron con la aprobación de militares y policías.

Bouaké es la antigua capital de la rebelión contra el expresidente Laurent Gbagbo, que controló la mitad norte del país hasta el final de la guerra civil 2011 y apoyó al actual presidente.

En noviembre de 2014, una huelga de excombatientes integrados en el Ejército y descontentos por los atrasos en el pago de sus salarios se extendió de Bouaké a Abiyán, la capital económica, y otras ciudades.

En el origen de esta ola de protestas se encontraban antiguos elementos rebeldes, integrados en las fuerzas de seguridad nacionales tras el acuerdo de paz de Uagadugú firmado en 2007.