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jueves 27 de julio de 2017, 01:00

El futuro de la humanidad

En los últimos tres artículos he escrito sobre temas como el protagonismo del pueblo empobrecido, su pertenencia al ser del Paraguay y la defensa de su liderazgo popular.

Hoy transcribo párrafos del dicurso del papa Francisco en Santa Cruz de la Sierra Bolivia (15-julio-2015) en vísperas de su llegada al Paraguay, en el que me he inspirado.

“¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido, si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador, que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones?”

“Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de Trabajo, techo y tierra...”.

“Ustedes son sembradores de cambio. Aquí en Bolivia he escuchado una frase que me gusta mucho: “proceso de cambio”. El cambio concebido no como algo que un día llegará porque se impuso tal o cual opción política o porque se instauró tal o cual estructura social.

Dolorosamente sabemos que un cambio de estructuras que no viene acompañado de una sincera conversión de las actitudes y del corazón termina a la larga o a la corta por sucumbir. Hay que cambiar el corazón. Por eso me gusta tanto la imagen del proceso”.

“Cuando miramos el rostro de los que sufren, el rostro del campesino amenazado, del trabajador excluido, del indígena oprimido, de la familia sin techo, del migrante perseguido, del joven desocupado, del niño explotado... se nos estremecen las entrañas frente a tanto dolor y nos conmovemos, todos nos conmovemos...”

“Ustedes son sembradores del cambio. Que Dios les dé coraje, les dé alegría, les dé perseverancia y pasión para seguir sembrando. Tengan la certeza que tarde o temprano vamos a ver los frutos”. Papa Francisco.