26 de marzo
Domingo
Tormentas
22°
29°
Lunes
Tormentas
21°
28°
Martes
Parcialmente nublado
22°
31°
Miércoles
Mayormente despejado
21°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
jueves 4 de agosto de 2016, 03:16

El español Víctor del Árbol asegura que para reinventarse hay que ser valientes

Sídney (Australia), 4 ago (EFE).- El escritor español Víctor del Árbol, ganador del Premio Nadal 2016 por su novela "La víspera de casi todo", aseguró que las personas, al igual que sus personajes, deben ser valientes y nunca rendirse para poder reinventarse a sí mismos.

"Este tipo de valentía tiene que ver con uno mismo y es muy difícil porque se debe dejar atrás los prejuicios, los censores, las excusas", dijo a Efe del Árbol, quien mañana inicia una gira de promoción en Australia.

Eso implica "aceptar lo que son y lo que son capaces de ser", remarcó el escritor, que se presenta entre el 5 y el 13 de agosto en el Instituto Cervantes de Sídney y los festivales de escritores de Bendigo y Byron Bay, en el sur y el noreste australiano.

Miembro de una numerosa familia humilde, el escritor catalán nacido en 1968 ha puesto en práctica lo que predica en sus novelas ya que él mismo atravesó por diversas etapas en las que tuvo que comenzar de nuevo al pasar de seminarista a mosso d'escuadra (Policía de Cataluña), antes de dedicarse completamente a la literatura.

Del Árbol intenta traducir en sus libros "una visión de la vida que es el resultado, quizá, de mi propia experiencia", y en donde "más allá de lo anecdótico o la realidad, lo que importa es no rendirse".

Por ello su enfoque de la vida y los universos de sus novelas se distancian de los finales felices americanos que aseguran que aprovechar las oportunidades dan la felicidad, manifestó el novelista.

"Lo importante es saber que la vida es conflicto, es contradicción, y es dolorosa, y el éxito para mí de la experiencia vital está en no resignarse", añadió.

Los personajes de Del Árbol "no son perdedores, sino supervivientes que se están muriendo poco a poco cada día, están rotos o lastrados por el pasado y lo que necesitan es una razón para salir de allí" y en medio de escenarios extremos "tienen la posibilidad de reivindicarse".

La complejidad de sus personajes, que dan forma a la trama, le plantea retos literarios ya que lo obliga a construirlos de la manera más cercana a los seres humanos, con la mayor honestidad posible.

Y es que "un ser humano es contradictorio y trasladar eso a los personajes es difícil. Además para que un lector se identifique y empatice con un personaje malo se tiene que trabajar las emociones (...) romper los prejuicios y los clichés", explicó el también autor de "La tristeza del samurái".

"Eso significa ponerse delante del espejo para ver que no somos ni tan buenos ni tan malos", precisó el primer español en conseguir el Premio Polar Europeo de novela negra, en 2012 y galardonado en 2015 con el Gran premio de literatura policial extranjera en Francia, 2015.

Del Árbol cuenta que actualmente está trabajando en una historia "fascinante" sobre el amor en la tercera edad, en la que explora "la sexualidad, la erótica y el deseo, que son temas tabú sobre todo en sociedades occidentales".

El autor de "Respirar por la herida", que se vende en Australia con la traducción "The heart tastes bitter", confía en que su novela tenga una gran acogida dado que "habla de las emociones humanas, la pérdida de la justicia y la venganza, que son temas universales".

Sin embargo, las cifras de ventas, como le sucede siempre para mantenerse fiel a su estilo, no las verá hasta fin de año para no condicionar su trabajo y "seguir manteniendo mi honestidad".

"La literatura es un camino hacia la verdad", indicó del Árbol, quien escribe desde que era niño para "canalizar cosas y concretar pensamientos que quizás uno no sabe que tiene a veces sin que esto sea un ejercicio de autoanálisis, porque sino escribiría diarios para mí solo".

Rocío Otoya