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Arte y Espectáculos
sábado 17 de junio de 2017, 09:46

El cuento de la criada, una distopía feminista

Una de las últimas series de Hulu adapta la obra de Margaret Atwood, una punzada contra el patriarcado y una crítica contra los Gobiernos que utilizan a la religión para justificar actos criminales. Toda una distopía de tono feminista.
Por José Biancotti | jbiancotti@uhora.com.py

Hasta el capítulo 5, estrenado hace unas semanas, la serie de The Handmaid's Tale desarrolla bien uno de los libros más importantes en la carrera de Margaret Atwood, escritora canadiense ganadora del Premio Príncipe de Asturias en 2008.

Su obra es una punzada contra el patriarcado. Una crítica contra quienes usan a la religión para justificar actos criminales. Y también es poética e introspectiva. Una novela de ambientes en la que el contexto modifica la percepción de los personajes.

Si se pregunta cómo sería si una sociedad impusiera la teocracia como forma de Gobierno, y dividiera a las mujeres en categorías ("criadas", "tías", "esposas"), les prohibiera leer e incluso autorizara violarlas, le podría interesar este relato.

Porque para los dueños de esta sociedad, en la que se asesina a los homosexuales y adeptos a otras religiones teístas, "el vientre de una embarazada es como un fruto inmenso" que les permite expandirse en un gobierno bajo los "Ojos" de Dios.

La autora cuenta que el primer título que se le ocurrió era "Offred" (De Fred), nombre con el que se conoce a la protagonista, para enfatizar que pertenece a alguien.

A la escritora no le convencía este título aunque su obra se centrara en la protagonista. Por eso al final optó por El cuento de la criada, porque su libro no solamente es introspectivo, también tiene como objetivo mostrar que el personaje, aunque vive una realidad deprimente, registra su vida con la esperanza de que alguien pueda oírla.

Y ese registro afortunadamente es recuperado muchos años más tarde por un académico que expone sobre su hallazgo como si se tratara de un hecho histórico.

Se trata de un final brusco, hasta inesperado, narrado como un estudio teórico que se aleja del tono poético ("Yo soy un espacio entre paréntesis. El eco de un eco") y reflexivo ("Una mente inquieta siempre tiene algo en qué ocuparse") de la novela.

Los abusos de una teocracia

En los últimos meses la cadena Hulu transmitió una serie que captura, desde los primeros capítulos, los momentos esenciales y álgidos de la novela de Atwood.

Así vemos una gran ceremonia en la que las criadas, reunidas en un campo, atacan en manada a un hombre condenado por haber abusado a una embarazada. También presenciamos el terrible momento en que una criada observa a su novia siendo ejecutada por "traicionar al género". Las normas morales se imponen sin compasión.

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La serie también retrata la alienación. Una secuencia sombría muestra a las criadas sometiéndose a un lavado de cerebros en el que son obligadas a culparse entre ellas cuando sufren una violación. "¿De quién es la culpa? ¡Tuya!", gritan al unísono en una ronda en la que interpelan a una víctima obligada a aceptar su responsabilidad.

En una era donde las cifras de feminicidio son alarmantes, esta secuencia proporciona una mirada lúcida de cómo la lucha feminista, aunque abogue por la igualdad, tiene entre sus detractores a las mismas mujeres que el movimiento busca defender.

Y en cuanto a abusos contra las mujeres se refiere, tal vez lo más chocante de la serie sea la adaptación de las "ceremonias", un rito en donde el jefe de una casa (el "comandante") viola a una criada con el consentimiento de su "esposa", quien observa el momento anhelando que la víctima conciba a un hijo para criarlo como suyo.

Este acto supuestamente busca aumentar las cifras de natalidad, como respuesta a la infertilidad provocada por el deterioro del medio ambiente, según el argumento.

Y para justificar esta violación, los "Comandantes" citan el versículo bíblico del Génesis 30:1-3, donde el personaje de Raquel, que era infértil, ofrece a su sierva a Jacob.

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La rebelión de una criada

La "ceremonia" se puede ver de forma saturante en el capítulo 5, donde ocurre una verdadera rebelión impulsada por la amistad y el afecto.

La protagonista recuerda la primera relación sexual que mantuvo con su novio, un momento de puro afecto que dista bastante de la ceremonia fría a la que es sometida.

Como ella no puede concebir al hijo que la "Esposa" del "Comandante" desea, es obligada a acostarse con el chofer de la casa, quien la penetra sin sentir nada importante o trascendental, solo la embestida de su cuerpo contra el de ella.

Todo esto cambia gracias al acto desesperado de una amiga suya: Ofglen, una criada lesbiana que sufre la tortura de presenciar el brutal asesinato de su pareja.

Cuando un "Comandante" deja abierta la puerta de su vehículo, ella entra repentinamente y acelera. Todas las criadas a su alrededor miran alarmadas. Los "Ojos" no saben qué hacer. Y cuando Ofglen atropella a uno de ellos, y lo asesina, se oyen gritos. La sangre corre. Y ella, asustada, es sacada del vehículo y es detenida.

Solo ese acto cambia completamente el rumbo de Offred, quien en lugar de volver a someterse al chofer, sintiendo nada más que la frialdad de sus cuerpos, sin la influencia de los sentimientos, decide luchar contra él (rebelarse, como hizo Ofglen) añadiéndole al acto sexual el amor que sintió con su último amante, en el primer encuentro. Domina la situación y obtiene el placer que hace tiempo dejó de sentir.

Ese gesto es su manera de luchar contra las violaciones, contra todo lo que significa su sociedad. En lugar de dar odio, entrega amor, y eso le permite refugiarse y olvidar el dolor, al menos por un momento breve y placentero en la oscuridad. O en la luz.

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La serie usa este tipo de secuencias para manifestar algo que la obra original indica a través del monólogo interno: todo lo que sucede en el contexto influye en las acciones de los personajes. Así, el pasado y el presente, unidos en un montaje audiovisual, expresan este mismo mensaje de una manera que resulta mucho más impactante.

El amor de la protagonista cambia al agresor, lo atrae hacia ella y su lucha. La serie, en este y otros casos, se aleja del maniqueísmo y permite al espectador, a través del desarrollo de personajes secundarios, indagar en las motivaciones de la contraparte.

Quizás esto no hubiese sido necesario si solo se trabajaba la historia original, que es perfectamente adaptable al formato de una miniserie de 7 capítulos. Pero esto no sucede. La idea de los productores es continuar seduciendo a los amantes de este tipo de narrativas, en las que se da mucho destaque al alto impacto visual y emocional.

Por eso en la segunda temporada probablemente se ampliará el relato con nuevas resoluciones. ¿Offred podrá escapar? La novela no lo responde. Y no creo que sea necesario, porque lo importante para esta historia no es mostrar al personaje que alcanza un objetivo, sino introducir al lector a una pesadilla para que busque evitarla.

Título original: The Handmaid's Tale (Serie de TV). Año: 2017. Duración: 50- 60 min. País: Estados Unidos. Directores: Reed Morano, Mike Barker, Kate Dennis, Floria Sigismondi, Kari Skogland. Guion: Bruce Miller, Ilene Chaiken (Novela: Margaret Atwood). Música: Adam Taylor. Fotografía: Colin Watkinson. Reparto: Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, Alexis Bledel, Jordana Blake, etc. Productora: MGM Television / Hulu. Género: Ciencia ficción. Drama | Distopía.