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domingo 17 de julio de 2016, 16:40

El barrio cordobés donde se habla guaraní

Al igual que otros inmigrantes, los paraguayos llegaron a la Argentina en busca de trabajo y de progreso económico. Un grupo que cabe destacar es el que habita en la ciudad de Córdoba, donde los hombres se emplean como obreros de la construcción y la mayoría de las mujeres en el servicio doméstico y la venta de comidas.

Este sábado el portal La Voz de Argentina se hizo eco de un singular vecindario de la ciudad de Córdoba donde viven alrededor de 50 familias paraguayas. La mayoría de los hombres se dedica a la albañilería, mientras que las mujeres trabajan de domésticas. Según el medio argentino, los paraguayos son buenos armadores de vigas y de techos y son expertos en encofrados.

Haciendo uso de nuestro dulce idioma guaraní en la despensa de Cristina Guerreño López (54), la propietaria recibe a sus clientes con un saludo muy característico de Paraguay: "¿Mba'eteko? ¿Mba'e regueraháta?" (¿Cómo está? ¿Qué va a llevar?).

Guerreño, paraguaya de nacimiento y oriunda de Caacupé, vive en el barrio 28 de Noviembre de Córdoba desde hace 13 años y es la cuarta de 11 hermanos (tres en Córdoba). Cuando se quedó sin trabajo en Asunción se mudó con su hija Angélica (28), que estudiaba en la ciudad argentina.

"En Paraguay no existe la clase media. Existen el rico y el pobre. Aunque el estudio es público, el pobre no podía estudiar. Ahora cambió un montón", dice Cristina en una entrevista con la periodista Verónica Sudar, de La Voz.

La mujer relata que posteriormente llegó su esposo, Pascual Zárate (50), que también había perdido el empleo, con Victoria (13), la hija menor. Cuando consiguieron trabajo se quedaron en el vecino país.

Tras adquirir una propiedad en el barrio, construyeron una casa con ayuda de sus parientes y en el frente de la vivienda instalaron una despensa. Cristina atiende desde la ventana enrejada y a más de la mitad de sus clientes les habla en guaraní.

"Acá hay mucha gente paraguaya, yo le hablo en español y me dicen: 'Tratemos de entendernos. Hablame guaraní'", cuenta Guerreño. Muchos son del interior de Paraguay, donde solo un 10 % maneja el castellano. La mayoría mezcla los idiomas, indica la compatriota.

El guaraní es tan común en la zona que hasta los Testigos de Jehová evangelizan en este idioma. Imprimen folletos y lecturas en guaraní, pero sin saber que muchos lo hablan, pero pocos lo leen, informa el portal argentino.

"Como en Paraguay la enseñanza escolar se dicta en español, todas las personas que fueron formadas allí cursaron el guaraní como un idioma más. Es muy difícil, se pronuncia de una forma y se lee de otra, tiene 12 vocales. Las personas que no fueron a la escuela saben hablarlo, pero no leerlo", dice Marta Guerreño López, presidenta de la Casa Paraguaya en Córdoba. Cabe destacar que en Córdoba se puede aprender guaraní en el Instituto de Cultura Aborígen (ICA).

Además de Cristina, a una cuadra y media de la despensa vive Simona Ojeda González (51), otra vecina paraguaya cuya humilde casa fue construida de manera colaborativa, asimismo, en el barrio se encuentran otras paraguayas: Marisol Paredes Martínez (18), que llegó hace cuatro meses; Hilaria Villalba Ledesma (46), en Córdoba hace un año y medio, y Juana Villaverde Román (33), que arribó hace cinco meses.

Todas hablan guaraní y toman tereré y casi todas provienen de Villarrica. Vinieron a Argentina en busca de un mejor empleo y coinciden en que se vive mejor en la Argentina porque hay mucho trabajo. Lo que ganaban en Paraguay no alcanzaba más que para comer. Todas trabajan en casas de familia como empleadas domésticas.

Los hombres paraguayos en su gran mayoría se dedican a la construcción. En Nuevo Progreso viven Javier Barreto (45), de Concepción Norte; Rodolfo Cardozo (36), de Misiones, y César Brítez (32), de Villarrica. Son amigos y oriundos de Paraguay. Llegaron a Córdoba hace ocho años. Vinieron en busca de trabajo y mejora económica.

Según el Censo Provincial 2008, viven 8.000 paraguayos en la provincia. Pero se estima que la cifra real ronda los 10.000.

Según un relevamiento de la Casa Paraguaya en Córdoba, también se establecieron en San Francisco, Villa María, Río Cuarto y Carlos Paz. La mayoría son hombres jóvenes, de 18 a 45 años de edad.

Leé la nota completa aquí: El vecindario cordobés donde se habla guaraní