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Mundo
domingo 11 de septiembre de 2011, 00:00

El ataque del 11-S truncó sueño de dos paraguayos

Dos ciudadanos paraguayos perdieron la vida hace diez años en los atentados del 11 de setiembre del 2001 en la Torres Gemelas de Nueva York.

Uno de ellos era Obdulio Ruiz Díaz, quien era un arquitecto que se fijó tres objetivos en la Gran Manzana, como la de tener un buen trabajo, una familia y un buen hogar.

Ruiz Díaz encontró el trabajo que le gustaba: dibujante y jefe de proyectos en una empresa de Nueva York, que tenía sus oficinas en el World Trade Center (WTC), en donde se encontraba esa mañana en el momento de los atentados.

El arquitecto estaba casado con la también ciudadana paraguaya Rosa Villalba, con la que tuvo tres hijos: Vanessa, de 10 años, Pamela, de 8, y Brian, de 6, en el momento de su deceso.

CORREDOR DE BOLSA. Por su parte, Charlie Samaniego, el otro paraguayo fallecido en las Torres Gemelas, se desempeñaba como corredor de bolsas y se encontraba igualmente en el WTC (piso 104) cuando ocurrió el ataque terrorista en Nueva York.

Luis Samaniego, uno de sus hermanos presente el pasado viernes en el acto realizado en la Embajada de los Estados Unidos, en Asunción, dijo que para ellos fue "terrible el desenlace de aquella mañana. Yo también estaba en los Estados Unidos y cuando rescataron el cuerpo de mi hermano regresé a Paraguay y ya no volví a la gran nación del Norte. Esa tragedia cambió mi vida y la de mi familia", dijo.

Los dos ciudadanos paraguayos muertos en los atentados pasaron a conformar una larga lista de víctimas de más de noventa países, que en su mayoría parecieron en las dos gigantes torres de Nueva York.

UNA PLANTA DE TAJY. Además del emotivo acto del viernes en memoria de las víctimas del 11-S y en recordación a estas, y como símbolo de mirar hacia un presente y futuro de paz, el encargado de negocios de los EE. UU. en Paraguay, William H. Duncan, junto a Samuel Samaniego y Michael Bogado, hermanos de Charlie Samaniego, plantaron un árbol de lapacho en los jardines de la representación diplomática.

El tajy, que en un futuro será un colorido árbol, fuerte y resistente, simboliza el firme compromiso de los Estados Unidos por construir un futuro de prosperidad entre naciones. Además, representa la cooperación y alianza con Paraguay, basadas en la amistad y el respeto mutuo.