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Mundo
miércoles 22 de marzo de 2017, 19:39

EE.UU. y México han deportado al Triángulo Norte un 5,7 % menos este año

Guatemala, 22 mar (EFE).- En los dos primeros meses del año, un total de 25.912 habitantes del Triángulo Norte de Centroamérica fueron deportados por Estados Unidos (EE.UU.) y México, un 5,7 % menos que en 2016, cuando la cifra fue de 27.474.

El dato, publicado hoy por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), indica que la disminución vino marcada por los retornos a Guatemala, ya que El Salvador y Honduras reportaron aumentos.

De los 25.912 deportados, el 48,6 % fue devuelto desde EE.UU. y el 51,3 % de México, mientras que el 0,1 % restante provino de otros países no identificados.

Pormenorizando por cada país, El Salvador tuvo un aumento del 3,6 % en la cifra de deportados durante los dos primeros meses -pasando de 6.358 a 6.586-, Honduras reporta una subida del 7 % -de 7.864 a 8.412- y Guatemala es el único que presenta una reducción, del 17,6 % -pasando de 13.252 a 10.914.

Concretamente en Guatemala, las estadísticas demuestran que en cuanto a la niñez no acompañada retornada (647 en los dos primeros meses) hay una reducción del 38,5 % con respecto a 2016 (1.133).

De los niños devueltos este año, el 95 % viene de México y el 72,7 % de ellos son varones, mientras que la etnia (indígena o no indígena) es casi paritaria.

El Triángulo Norte de Centroamérica, conformado por esos tres países, es una de las zonas más violentas del mundo, lo que junto a la falta de oportunidades alienta a muchos a emigrar, principalmente hacia Estados Unidos.

El expresidente de EE.UU. Barack Obama solicitó al Congreso una partida de 750 millones de dólares de ayuda a Centroamérica dentro del presupuesto para el año fiscal 2017, que se sumarían a los otros 750 millones ya aprobados para apoyar el llamado Plan de la Alianza para la Prosperidad.

Desde la elección de Donald Trump, un hombre con un fuerte discurso antiinmigrante, varios funcionarios estadounidenses aseguraron que está garantizado el apoyo de EE.UU. al plan, que busca desalentar la migración a través de la mejora económica y social de los países del Triángulo Norte.