17 de octubre
Lunes
Mayormente despejado
10°
24°
Martes
Despejado
12°
27°
Miércoles
Despejado
18°
30°
Jueves
Parcialmente nublado
22°
34°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
miércoles 29 de marzo de 2017, 09:58

EE.UU. quiere cambiar la "cultura de club" del Consejo de Seguridad de la ONU

Nueva York, 29 mar (EFE).- La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, calificó hoy como un "club" el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y se comprometió hoy a "cambiar la cultura" que domina sus decisiones.

En una exposición y un debate posterior organizado por el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, en inglés), Haley delineó la agenda que tiene Estados Unidos para la ONU, los principales retos que existen y la revisión que quiere hacer de sus operaciones de paz.

"El Consejo de Seguridad (...) es básicamente un club, y la cosa con los clubs es que tienen reglas y una cultura", afirmó Haley, exgobernadora de Carolina del Sur y quien comparó al principal órgano de decisiones de la ONU con el poder legislativo de ese estado.

Haley recordó que cuando era gobernadora sus intentos por "desafiar las reglas del club" no le hicieron popular. "Pero era necesario entonces y es necesario ahora", insistió, comparando su gestión en Carolina del Sur con su papel en la ONU.

La embajadora estadounidense e integrante del gabinete de Donald Trump expresó la necesidad de que la defensa de los derechos humanos se convierta en el "corazón de la ONU" y destacó que debe ser un tema que se lleve al Consejo de Seguridad.

Este órgano de decisiones de la ONU se enfoca en el mantenimiento de la paz y seguridad, pero Haley dijo que las violaciones de los derechos humanos suelen derivar en conflictos que ponen en riesgo la seguridad de las naciones.

Estados Unidos, que contribuye con cerca del 29 % del presupuesto de las operaciones de paz de la ONU, quiere buscar una "completa" revisión de las distintas misiones repartidas por todo el mundo, afirmó Haley.

Según dijo, la Administración de Donald Trump no busca que las operaciones de paz generen menos gastos, sino que sean manejadas "de una forma más inteligente" y sus responsables puedan responder por sus actuaciones.