5 de diciembre
Lunes
Despejado
21°
34°
Martes
Mayormente nublado
22°
32°
Miércoles
Mayormente nublado con tormentas
23°
32°
Jueves
Lluvioso
21°
27°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
jueves 14 de julio de 2016, 23:01

Duterte afirma que un conflicto armado con China "no es una opción"

Manila, 15 jul (EFE).- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, afirmó que un conflicto armado con China por la disputa territorial del mar de China Meridional "no es una opción", y señaló que enviaría al expresidente filipino Fidel Ramos a conversar con Pekín, publican hoy los medios locales.

"Una guerra no es una opción. Así que ¿qué queda? Conversaciones pacíficas", dijo Duterte anoche en un discurso durante una cena organizada en su honor, apunta el diario Inquirer.

"Querría pedirle respetuosamente (a Ramos) que vaya a China para iniciar conversaciones", agregó el mandatario filipino, que no quiso dar más detalles de sus planes ya que aun tenía que consultar el asunto con "muchas personas".

Estas declaraciones de Duterte se producen dos días después de que la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya (CPA) fallara en favor de Filipinas en la disputa territorial del mar de China Meridional que enfrenta a Manila y Pekín.

La CPA ha concluido que China no tiene derechos históricos sobre los recursos en muchas de las áreas del mar de China Meridional que reclama, y que ha agravado la situación en la zona con la construcción de islas artificiales.

Tras la sentencia del tribunal internacional, Manila se ha mostrado muy cauta en sus declaraciones, y aunque ha pedido que se respete la decisión judicial, también ha instado a la "moderación y sobriedad".

Sin embargo, China ha rechazado rotundamente la sentencia, que ha tachado de "ilegal" e "injusta", ha inaugurado dos aeropuertos en arrecifes del mar de China Meridional, y ha amenazado con crear una zona de defensa área sobre la región.

La CPA anunció su fallo sobre el conflicto territorial del mar de China Meridional el pasado martes tras más de tres años de proceso judicial, iniciado en enero de 2013 cuando Filipinas presentó una denuncia al considerar que China había empezado a ocupar territorios pertenecientes a la zona económica exclusiva filipina.

La disputa entre Manila y Pekín gira entorno al atolón de Scarborough y a parte de las islas Spratly, un grupo de más de 750 arrecifes, islotes, atolones y cayos cuya soberanía reclaman también total o parcialmente Brunei, Malasia, Taiwán y Vietnam.

La tensión en el mar de China Meridional ha aumentado en los últimos años por culpa de altercados, acusaciones cruzadas entre los gobiernos reclamantes y un aumento de la presencia militar en la zona por parte del Ejército chino.

Por su parte, Filipinas ha firmado acuerdos estratégicos con EEUU, Japón y Vietnam para contrarrestar la presencia china.