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Arte y Espectáculos
viernes 5 de agosto de 2016, 19:47

Diez obras imprescindibles de la literatura en Paraguay

A continuación ofrecemos una lista de diez obras consideradas imprescindibles de la literatura en Paraguay. Además, hacemos mención de los escritores contemporáneos que publicaron libros en nuestro país en los últimos años.

Con la guía y colaboración del escritor Sebastian Ocampos, publicamos una lista descriptiva de las diez obras imprescindibles de la literatura del Paraguay. En ella encontrará a grandes autores como Augusto Roa Bastos y Rafael Barrett, de quienes se recomienda leer todas sus obras.

1. El dolor paraguayo (ensayos, 1909), de Rafael Barrett. En el material se incluye una selección de textos dedicados al examen de la vida paraguaya, además de otros relatos que le sirvieron al autor para explicar el desarrollo social y moral de las personas en el país que lo adoptó.

La vida y la muerte de Barrett, según Roa Bastos, dio la "prueba extrema de que fue un hombre honrado y confiable: un predicador moral, más que un agitador de barricada, que sentía horror por toda clase de dogmatismos, incluso contra el que podría derivarse de sus propias ideas, que eran ideas-límite de vida y muerte".

2. Ceniza redimida (poesía, 1950), de Hérib Campos Cervera. Sobre su obra, decía Josefina Plá: "Dos corrientes se formulan desde el principio en esta poesía. La introversa, buceadora de la intimidad profunda. La extroversa, de solidaridad humana que trata de captar la onda del destino o misión común del hombre. Esta a su vez se bifurca: surge el cauce de la simple y conmovida projimidad y el que acuña sus anhelos solidarios en el troquel del compromiso ideológico".

3. La Llaga (novela, 1963), de Gabriel Casaccia. Esta obra es, según Juan Bautista Rivarola Matto "una indagación dolorosa en la cual las imágenes imágenes aparecen como símbolos convencionales, o si se quiere como ideogramas destinados a hacer comprensibles los confusos delirios del sueño de un angustiado.

"Pero, en vez de dramatizar y magnificar el tenso diálogo con las sombras, Casaccia los simplifica al máximo, los oculta discretamente, modestamente, con episodios de la vida corriente, vividos por personas corrientes, narrados con un lenguaje sencillo, sin relieves, en el que pareciera estar ausente la llamada voluntad de estilo, la persecución de la forma por la forma, pero, acaso por eso mismo, asombrosamente eficaz y adecuado a su objeto".

4. Ojo por diente (cuentos, 1971), de Rubén Bareiro Saguier. Se compone de once cuentos que hacen concesiones al folclore, los mitos paraguayos, pero sobretodo, "intenta descubrir las verdades profundas del mito y de la historia de su país, donde la violencia determina las conductas de los seres humanos", según el filólogo y especialista en literatura paraguaya José Vicente Peiró.

En su tesis, Literatura y sociedad: La narrativa paraguaya actual (1980-1995), el crítico asegura que "en la obra se describe esta violencia y la opresión que sufre el hombre con un lenguaje cargado de humor y despojado de barroquismo. Los personajes no presentan una descripción psicológica profunda, sino que se esbozan entre la ironía y el lirismo. Son dramas del oprimido en los que la degradación del pueblo está provocada por el poder".

5. Angola y otros cuentos (cuentos, 1984), de Helio Vera. En los relatos, según Peiró, el autor "busca la ruptura de la estética y de la estructura tradicional y la renovación de los contenidos tradicionales de la narrativa paraguaya.

"Pero a diferencia de otros de sus autores contemporáneos, los temas de su obra no se inspiran en la modernidad de la ciudad ni en el mundo rural; son argumentos que proceden de la intrahistoria paraguaya, del pasado y del folclore profundo, pero la forma en que Helio Vera los narra es poco convencional en las letras del país".

6. Cuentos, microcuentos y anticuentos (cuentos, 1987), de Mario Halley Mora. Al referirse a la obra, José Luis Appleyard asegura que "las situaciones creadas por el escritor constituyen el resultado de una cabal síntesis entre la observación de la realidad y la propia imaginación. Con esta fórmula logra dar realismo a sus relatos, pero también ese casi imperceptible toque de magia y de suspenso".

Los microcuentos constituyen, en su mayor parte, "breves biografías con los hitos principales de una existencia y, a veces, son tan pocos que uno no puede menos que sentirse dolido ante la futilidad de algunas vidas que pasan por el mundo sin dejar huellas ni recuerdos".

7. Antología poética (poesía, 1996), de José María Gómez Sanjurjo. La obra de este autor es considerada "de estimable calidad" y como una de las pocas que salió de las fronteras del país. Según Peiró, la poesía de Sanjurjo "navega entre el testimonio personal y el compromiso, como su vida solitaria que le llevó a morir sin nadie que le acompañase en Buenos Aires".

De acuerdo a Appleyard, "la voz de José María inunda todo con su voz de matices graves que, en momentos, pueden disimular ese suavísimo trémolo de su emoción".

8. Poesías completas (poesía, 1996), de Josefina Plá. En el prólogo, Roa Bastos se refiere a Plá como una escritora "de primer orden, que pudo destacarse ampliamente entre sus iguales y ser una figura representativa en cualquier patria donde la inteligencia y el talento al servicio de una conciencia incorruptible constituyen un honor, prefirió quedarse a trabajar en su humilde retiro paraguayo, porque su vocación y su fe, su amor por esta tierra de su destino, son más fuertes que toda efímera ambición".

Sobre sus poemas, dijo que "proceden de profundas excavaciones en carne viva de sus experiencias y vivencias fundamentales, radican en la extrema condensación de sus elementos. De ella sí puede decirse con verdad que arde en su propio fuego, crucificada, mas también levitada sobre el foco de su enigma central: esa obsesión que llena todos sus sueños y vigilias con la trémula opacidad de lo intransferible y que desde lo hondo de sí busca comunicarse, trascender, hacerse comprensible".

9. Poesía completa (poesía, 2011), de Elvio Romero. Al expresarse sobre la obra de Romero, Carlos Villagra Marsal asegura que "a pesar de las denuncias y de su tono combativo, sus versos están siempre henchidos de esperanza, profetizando un futuro donde la justicia, la hermandad y la paz reinarán al fin.

"La preocupación del poeta es cantar la libertad, la lucha cotidiana del hombre oprimido para obtener su liberación y su capacidad de amar en medio de esos campos floridos donde hombres a caballo, como montoneros, recorren los caminos peleando y cantando en medio de la selva".

10. Memorias de la Guerra del Paraguay (narrativa histórica, 2011), de Augusto Roa Bastos. En el prólogo, Osvaldo González Real asegura que Roa Bastos realiza en esta obra "un fresco apocalíptico de la Guerra del 70 a través de varias historias, mitad reales, mitad ficción, tratando de desentrañar lo ocurrido en ese holocausto de un pueblo que luchará hasta el fin con la consigna de vencer o morir.

"Tanto 'Frente a Frente' como 'El Sonámbulo' son obras magistrales salidas de la pluma de Roa, que arrastran al lector a través de las peripecias indecibles que han sufrido los combatientes paraguayos en medio de las cruentas batallas de esta injusta e injustificada guerra fratricida".

Títulos contemporáneos

- El apocalipsis según Benedicto (cuentos, 2008), de Esteban Bedoya. Este libro reúne los relatos "Los González Espino", "El camino interior", "Villa Eloísa" y el que da título a la obra. Al calificar la escritura de Bedoya, Rubén Bareiro Saguier utiliza la palabra desparpajo, "por la soltura y total desinhibición con respecto a los temas que enfoca en sus libros".

- Manual de esgrima para elefantes (cuentos, 2013), de Javier Viveros. La obra incluye cuentos que no caen en la desigualdad, según Vicente Peiró. El crítico español asegura que en el libro se encuentran cuentos muy uniformes y bien estructurados, donde "el exotismo es un ingrediente fundamental, pero más aún el choque de mentalidades perceptible en todo momento, porque la universalidad no se consigue sin la presencia de lo local. Javier Viveros ha construido un parque de historias, partiendo de su experiencia, para decirnos que África también existe".

- Poesía completa (poesía, 2015), de Maybell Lebron. En la sinopsis de González Real se menciona que en este libro de poemas "Maybell pretende dejar su último legado a la humanidad. Es el testamento de una gran escritora que, en sus melancólicos y elegíacos versos, se despide de sus lectores a los 90 años de edad. Nos revela que tuvo la suerte de descubrir el amor, la belleza y el arte".

Otros autores recomendados

Por otro lado, entre la lista de autores recomendados por la docente de literatura Irina Ráfols se encuentran los siguientes: Raquel Saguier (narrativa), Chiquita Barreto (narrativa), Mónica Laneri (poesía), Jacobo Rauskin (poesía), Carlos Colombino (poesía), Susy Delgado (poesía), Susana Gertopan (narrativa) y Raúl Silva Alonso (narrativa).

Fuente de las reseñas: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com/) y Portal Guaraní (http://www.portalguarani.com/).