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domingo 31 de julio de 2016, 01:00

Diego Fernández Sacco

Por Tamara Celano

tcelano@uhora.com.py

De fondo se escucha un pedido, algunas conversaciones en distintos idiomas y el ajetreo de una cocina que no para. Ese es el día a día de Diego Fernández Sacco (34), desde hace casi nueve años, de idas y vueltas en Mykonos, Grecia, al restaurante Uno con carne. El sitio gastronómico está reconocido como uno de los ocho mejores de la temporada veraniega europea. El chef paraguayo hizo parte de su mundo al equipo de ÚH, en una nota vía WhatsApp. Mientras disfrutaba de un café en su tiempo de relax, relataba su experiencia reciente junto al actor estadounidense Leonardo DiCaprio, para quien tuvo la oportunidad de cocinar. En su conversación, destacó que, aunque está a kilómetros de su casa en Asunción, lo acompañan los sabores de la cocina paraguaya, mientras experimenta con la cocina mediterránea.

–¿Cómo llegó a trabajar en Grecia?

–Fue gracias a un colega y hermano, Carlos Waldino Riveros. Me invitó a cocinar con él en un restaurante nuevo, que en ese momento se estaba armando. Ideamos el menú, estuve tres años, del 2008 al 2010. Después estuve por Paraguay, un tiempito, por la televisión. Luego me vine devuelta, desde hace tres años.

–¿Qué se sirve en el restaurante?

–Se llama Uno con carne, está en el centro mismo de la ciudad, es un steak house. La idea del lugar era mezclar la cocina criolla con la cocina mediterránea y con productos de todo el mundo, que llegan hasta este lugar. Tiene sushi bar, se sirven las mejores carnes del mundo, tenemos carne paraguaya desde este año, que está entre la mejor del mundo, hay que recalcar eso. Además servimos carne australiana ibérica, wagyu japonesa, cordero, carne neozelandesa que es lo más delicioso que probé en mi vida. Todo va acompañado de salsas frías. El menú está diseñado para una cocina de verano, con ensaladas muy livianas, gazpachos rústicos y ceviches.

–¿El menú incluye recetas de la comida paraguaya?

–Sí, incluye. Lo paraguayo es algo criollo siempre. Este año volvieron las empanadas de carne, con la masa nuestra, fritas y que son muy aplaudidas por los comensales. El año pasado ofrecíamos un pastelón de carne y papas gratinadas. A todo le ponemos un toque diferente, más gourmet. Siempre les muestro la cocina nuestra y es muy aceptada. Siempre les caen muy bien nuestros platos, desde nuestros caldos, ensaladas, toda nuestra comida fresca. Estofados no, porque no son platos de verano. Toda la comida nuestra es superbién aceptada. Les muestro todo lo que me viene a la cabeza. Una de las recetas de pan de las lomiterías de la zona de lomiteros del Shopping del Sol les volvió locos.

–¿Cómo se maneja con la cultura y el idioma?

–Con el idioma me manejo bien. Básicamente hablo griego, te digo básicamente por que es una lengua un poco complicada. Y tampoco estoy trabajando en un lugar en donde sea muy exigente hablar bien el idioma, porque en la cocina se maneja una diversidad de lenguas. Algunas palabras ya están estandarizadas mundialmente, por el vocabulario gastronómico. Acá se habla mucho inglés, fue con lo primero que me manejé. Nuestra cocina es un yopará, como se dice, se habla albano, griego y español. Es muy simpático y los griegos son más parecidos a los latinos. Tienen nuestro mismo humor, por eso me llevo bien con ellos. En otras partes de Europa no es así.

–¿Está allá todo el año?

–Estoy de mayo a octubre. Las ofertas laborales llueven acá, es una ciudad veraniega a la que llegan personas que tienen otros restaurantes en invierno, y vienen a buscar valores. No me quedo todo el año porque para mí Paraguay es incambiable, por mi familia. Mi hijo Thiago este año va a venir a visitarme con mi hermano Luis.

–¿Tiene el proyecto de abrir un restaurante?

–Pensé en abrir, pero será en su momento. No me siento obligado a hacerlo. Por ahora estoy entre Mykonos y Paraguay, y eso me encanta.