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domingo 3 de julio de 2016, 01:00

Diana Manchini

Por Patricia Carolina Benítez

carbenitez@uhora.com.py

Diana Meza de Manchini es presidenta de la Subcomisión de Fiestas del tradicional Club Centenario. Junto a su marido, Santiago Manchini, lleva adelante la confitería El Molino, un negocio familiar en el que también participan dos de sus hijos. La orgullosa mamá de Cecilia, Olivia y Juan José, es además abuela de una nietecita: Sofía, quien hoy es la reina de la casa, según la empresaria.

–¿Desde hace cuánto activa en el Club Centenario y cómo fueron sus inicios?

–Desde hace más de diez años que activo en comisiones del Club Centenario. He recibido diversas invitaciones de los directivos para ser parte de ellas. Me gusta trabajar para el Club, por eso siempre acepté con el mayor gusto. Mis abuelos también fueron socios de la entidad, pero no se involucraban como mi familia lo está haciendo ahora.

–¿Qué estudios ha realizado y cuál es su profesión?

–Soy comerciante. Mis estudios secundarios los realicé en el Colegio de la Providencia, de donde egresé como mejor bachiller y medalla de oro. Luego estudié Matemáticas en la Universidad Católica y Computación en la Universidad Nacional de Asunción.

–¿Cuáles son sus pasatiempos?

–Me gusta mucho decorar y redecorar y ambientar reuniones. También tengo pasión por las plantas y me gusta diseñar jardines.

–¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

–Nací en Villarrica y tengo tantos lindos recuerdos. Mi mamá fue una destacada profesora y mi papá fue ingeniero civil en Asunción, pero tenía obras en el interior, fue así como se conocieron.

–¿Qué considera que es lo verdaderamente importante en la vida cotidiana?

–Lo importante es tener un propósito, pulirlo, y organizarse para lograrlo. La mayor parte de las veces necesitamos personas adecuadas para alcanzar nuestros objetivos.

–¿Posee alguna filosofía de vida?

–Creo que es importante tratar de motivarse y orientarse mentalmente para lograr los propios objetivos. Nuestra mente es mucho más poderosa de lo que normalmente creemos.

–¿Recuerda alguna anécdota en el Centenario?

–Recuerdo miles de anécdotas de diversa índole, algunas que aparecieron dramáticas y terminaron cómicas. Una vez, por ejemplo, no apareció el padre de una de las debutantes en el preciso momento del desfile y del vals, y tuve que hacerle acompañar por un guardia de seguridad, que estaba disponible cerca. ¡De riguroso esmoquin! En otra oportunidad, durante una fiesta de carnaval sucedió que en los ensayos aprobé una coreografía espléndida y cuando llegó la hora de la performance y terminó en medio de fuertes aplausos se desplegó una enorme bandera amarilla y azul (los colores del Club Centenario) y aplaudimos más fuerte. Pero las bailarinas lo hicieron así porque eran de Luque (los mismos colores) y nada sabíamos de antemano, pero fue un suceso (risas).

–¿Debutó en sociedad?

–Lastimosamente, no, porque era muy tímida. Más tarde me arrepentí, pero por suerte mis hijas quisieron debutar.

–¿Qué siente cada vez que debe organizar el debut?

–Es una preocupación, pero a la vez una satisfacción porque se van cumpliendo los objetivos propuestos y todo lo que planificamos. Lo lindo es que trabajamos con personas preparadas y formamos buen equipo de trabajo, apoyado por la directiva.

–¿Cuáles son otras actividades importantes del Club?

–La fiesta de primavera es muy esperada y una de las más importantes, pero tenemos otra gran festividad. Me refiero al aniversario del Club Centenario. En el 2017 se cumplirán 80 años de su fundación. Tendremos festejos especiales que nos demandarán gran expectativa para todos los socios.

–¿Cuál es su rutina diaria?

–Carezco de una rutina estricta, soy fanática de un buen y equilibrado desayuno y mis rutinas de gimnasia.

–¿Cómo hace para mantenerse en forma?

–Cuido mucho balancear una sana alimentación. En medio de eso encuentro suficiente tiempo para dedicarme a mi negocio familiar y, por supuesto, organizar mi casa.

–¿Tiene algún sueño por cumplir?

–La verdad que siempre soñamos, aun cuando creo que llegué a cumplir las metas propuestas en su mayoría. Mi principal sueño actualmente es ver a mis hijos felices siempre y que sigan unidos como hoy, toda la vida.