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Política
domingo 2 de julio de 2017, 01:00

Desde las plateas

SECCIONALEROS COPABANCAS. La ausencia de legisladores de la oposición fue tapada con invitados especiales que en su mayoría era gente de los diversos ministerios y de las seccionales coloradas.

evidencia. La presencia de seccionaleros quedó en evidencia cuando la senadora Desirée Masi se levantó de su sitio para encarar al presidente Horacio Cartes tratándolo de mentiroso y de violador de la Constitución. Los gritos y el abucheo a la senadora no se hicieron esperar al punto de que Fernando Lugo tuvo que pedir calma.

Réplica. Una mujer le gritó a Masi: “Tu marido también es corrupto”.

Apretados. La Bicameral resultó chica para la gran cantidad de invitados y ¿quiénes pagaron el pato? La prensa, que tuvo un sitio muy reducido para cumplir con su labor, mientras los invitados estaban cómodamente sentados.

Doble informe. La modalidad de ayer fue la siguiente: El presidente Cartes hablaba de un tema y en una pausa de su discurso se proyectaba un material audiovisual donde se expresaba lo mismo que dijo el mandatario.

Sueño. El discurso de Cartes fue aburrido para muchos, como fue el caso del parlasuriano Ricardo Canese, quien se durmió durante un buen tiempo del informe.

Los parientes. “Los parientes son los peores”, había dicho Fernando Lugo una vez cuando era presidente, con referencia a un altercado con su polémica y mediática sobrina Mirtha Maidana.

Reaparición. Ayer, la sobrina de Lugo asistió al informe presidencial. Estuvo en compañía del abogado Marco Fariña y de Miguel Rojas, ex asesor de Lugo cuando ocupaba el Palacio de Gobierno.

resfriado. La incomodidad de Cartes ante los micrófonos se vio agravada ayer por un resfriado que no le permitía pronunciar bien las palabras y que le daba molestias respiratorias.

Un pañuelo. La situación era muy obvia, pero nadie fue capaz de acercarle un pañuelo al mandatario para que saliese de esa dificultad.

Control. Por si alguien pretendía escracharle al presidente, a su salida del Congreso, se rodeó todo el edificio con un estricto control a la gente que ingresaba a la zona. Se llegó a prever incluso a antimotines y barandas de metal.

apresurado. Al terminar su informe, el presidente abandonó el local del Congreso en forma apresurada, sin permitir la posibilidad de alguna consulta de la prensa. Luego abordó su helicóptero.