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sábado 6 de mayo de 2017, 01:00

¿De qué unidad están hablando?

Estos días los dos partidos tradicionales hablan de la unidad. Parece que la necesitan. Por eso conviene aclarar algunas cosas sobre ella.

A nivel político, ¿a qué llamamos unidad?

En tiempos de la dictadura existía una “unidad granítica”. Todos teniendo que pensar igual. Así todos de acuerdo. Estaba prohibida la disidencia.

Acabó la dictadura y esa piedra granítica se rompió. Poco a poco fuimos comprendiendo que unidad es que en medio de la diversidad haya ciertos puntos en los que coincidamos y pudiéramos caminar juntos.

Desgraciadamente, esto no prosperó. El bien individual dentro del partido fue el punto de unidad. No la patria.

Todo lo contrario de lo que el papa Francisco dijo cuando vino al Paraguay en el León Coundou: “Primero, la patria; el partido, después”.

Ahora los dos partidos tradicionales hablan de la unidad. Uno, porque para ganar las elecciones, el otro, aspirante casi siempre, para intentar ganarlas ahora.

Ninguno de los dos piensa en la gran unidad de todos los honestos y valiosos, necesaria para sacar al Paraguay del pozo en donde lo hemos arrojado en estos 28 años. Y que cuando lo consiguiéramos , entonces se reanudara la competencia partidaria, para que el mejor fuera el que guiara al Paraguay por el camino que todos juntos antes diseñamos.

Ha llegado la hora de la gran llamada dirigida a todos los paraguayos.

Esto significa que se vayan todos los corruptos que nos fundieron como país.

Esto significa que los ciudadanos honestos y valiosos de todos los partidos nos juntáramos en un acuerdo nacional que, formando una sola lista, recibiera el respaldo popular en elecciones. Esos puntos de acuerdo serían el germen de la futura Constitución. Mientras los políticos elegidos ponían en orden el desbarajuste reinante.

Allí nacería el nuevo Paraguay.

¿Todo esto es un sueño irrealizable o es lo que, si amamos al Paraguay, deberíamos de hacer?