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Mundo
lunes 7 de noviembre de 2016, 20:51

De la Calle dice que se negocia con lealtad a aportes de sectores del "no"

La Habana, 7 nov (EFE).- El equipo del Gobierno colombiano que negocia en La Habana con las FARC para alcanzar un acuerdo de paz definitivo trabaja "con mucha lealtad" respecto a los aportes introducidos por los partidarios del "no" en el plebiscito de octubre pasado, informó hoy una fuente oficial.

"Hemos trabajado con mucha lealtad respecto de las ideas que se han incorporado en las reuniones con los voceros del no", señaló en un vídeo comunicado difundido a través de Twitter el jefe negociador de la delegación gubernamental, Humberto de la Calle.

Los negociadores están reunidos desde hace tres días en La Habana, sede del proceso de paz con las FARC los últimos cuatro años, para avanzar en la concreción de un nuevo pacto que incorpore las aportaciones de los sectores que rechazaron el acuerdo de paz inicial firmado el pasado 26 de septiembre.

"Seguimos trabajando en tema de implementación, es difícil, los colombianos tienen que entender que no es una negociación fácil", señaló De la Calle.

Sobre los aportes del sector encabezado por el expresidente colombiano, Álvaro Uribe, y otros colectivos que abogaron por el "no" en el plebiscito del 2 de octubre, el jefe negociador indicó que "con mucha honestidad" se están incorporando "esos puntos de vista" y se han "logrado avances".

Entre ellos, citó el punto de la sostenibilidad fiscal a partir del acuerdo, una idea "de los voceros del 'no'" que "prácticamente está aceptada".

El uribismo defiende que el texto del acuerdo incorpore "cláusulas de protección" para que el gasto público que conllevará su aplicación sea flexible y no afecte a la competitividad, a la iniciativa privada o a la estabilidad fiscal.

En el acuerdo inicial se preveía una inversión del 1,2 % del PIB para implementar el proceso de paz.

Las delegaciones negociadoras del Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) también han revisado estos días la cuestión de la implementación y "cómo preservar y aclarar las competencias de gobernadores, alcaldes y del congreso para que no haya confusión".

"Aquí no se está creando un estado paralelo, en La Habana", subrayó De la Calle.

El jefe negociador del Gobierno se dirigió asimismo a quienes apoyaron el acuerdo inicial: "quiero decir a quienes nos acompañaron con el 'sí' que hay elementos centrales que se han preservado y reafirmado".

Agregó que confía en que las deliberaciones de estos días sean "duras pero fructíferas para tener muy pronto buenas noticias para los colombianos".

La actual ronda de conversaciones comenzó el sábado, cuando los negociadores del Gobierno regresaron a La Habana para presentarle a la guerrilla 410 propuestas de modificación del acuerdo de paz.

Esas propuestas fueron elaboradas a partir de las reuniones que el Ejecutivo mantuvo en las últimas semanas con los portavoces del "no", con el fin de desatascar el proceso con la guerrilla más antigua de América.