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Mundo
jueves 7 de julio de 2016, 20:51

Dante se viste de bailarín acrobático en Bogotá

Bogotá, 7 jul (EFE).- El clásico "La divina comedia", de Dante Alighieri, llega hoy al Teatro Mayor de Bogotá convertido en un espectáculo de danza acrobática e impregnada de ilusionismo que interpreta la compañía "Nogravity Dance Company" en la que su coreógrafo, Emiliano Pellisari, ejerce de Virgilio.

La representación apela a la parte menos intelectual del espectador, según explicó Pellisari a Efe, con un sexteto de bailarines que parecen levitar sin que les afecte la gravedad y con un mecanismo que permanece oculto al ojo del público.

"El mago no confiesa nunca su truco", dijo el coreógrafo acerca de cómo genera la ilusión de los bailarines sobrevolando el escenario mientras crean formas poliédricas y recorren el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.

Todo ello bajo el principio de que no le gusta "la parte intelectual en la obra de arte".

"No me gusta que el arte sea entendido solo como una obra intelectual, aunque soy un intelectual, he estudiado filosofía", dijo Pellisari para explicar su espectáculo, denominado "Del infierno al paraíso, los viajes del alma", en el que la música tiene un papel fundamental.

En ella se entrelazan la música étnica y tribal en la primera parte, en la que los bailarines recorren el Infierno, y los temas clásicos de Johann Sebastian Bach o Wolfgang Amadeus Mozart iluminan el Purgatorio, cuando las almas "sufren por la distancia de Dios".

En la última parte, el Paraíso, la música es "clásica contemporánea", porque es "muy intelectual, muy conceptual y la música necesita de ser muy abstracta", agregó Pellisari.

El italiano señaló que cuando hizo el primer espectáculo sobre el viaje de las ánimas en el Paraíso y en el Infierno comprendió que "la obra mas importante sobre este concepto es la Divina Comedia", razón por la que decidió convertirla en espectáculo de danza.

Para conseguir pulir el montaje tuvo que "trabajar todos los días como un buen artesano" y hacer que los bailarines se muevan con técnicas del teatro barroco y parezca que los cuerpos están suspendidos en el aire mientras hacen el recorrido desde el Cielo al Infierno.

En este sentido, Pellisari comentó que ha utilizado una "nueva técnica de coreografía" en la que trabaja "con la máquina y necesita de seis meses de trabajo" con los bailarines.

"(Integrar cuerpo y máquina) es muy difícil porque es importante que los espectadores no entiendan. Por cada minuto de trabajo hay que trabajar una semana", apostilló.

La obra estará en el cartel del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo hasta el próximo domingo.