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jueves 16 de febrero de 2017, 02:00

Curia congela caso de acoso, pese a la confesión del cura

La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) no remitirá a la Santa Sede la investigación preliminar iniciada para atender el caso del padre Silvestre Olmedo, ex cura párroco de Limpio, denunciado por una joven catequista por acoso sexual.

Esto queda de manifiesto ante las expresiones de monseñor Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción, en declaraciones al diario Abc Color, al decir que en la Iglesia "ya se investigó y el resultado es el escrito a los jóvenes. Es un acto indecoroso".

El arzobispo interpreta el episodio como un gesto "indecoroso", término genérico que figura en el Derecho Canónico. A su entender, lo que hizo el sacerdote "no es grave, es un hecho punible".

En sus palabras, el hecho cometido por el presbítero –tipificado en la Justicia Civil como coacción sexual– no constituye razón para que sea apartado de la Iglesia y no relevaría el caso más que a la sanción espiritual.

Sin embargo, tanto en el Protocolo de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) como en el Derecho Canónico se da a entender que ante un hecho punible se debe remitir el caso a la Congregación de la Doctrina de la Fe, órgano colegiado de la Santa Sede.

El cura ya no quiere hablar con la prensa sobre la mencionada causa. Valenzuela se llamó a silencio tras las numerosas críticas que recibiera debido a su polémica decisión de enviar –como castigo– a un "retiro espiritual" al cura denunciado, después de que el mismo reconociera el manoseo a la mujer de la pastoral.

Sumó a esto la sutil frase "no hacer de una piedrita una montaña", cuestionada por la gente como una intención de minimizar el hecho.

Expiación. El padre Silvestre fue confinado a realizar "ejercicios espirituales" y a vivir una "vida austera" ante la comisión del "acto inapropiado".

Incluso, conforme a su conducta y convicción, el sacerdote podrá volver al ejercicio ministerial.

Al freezer. Pese a la confesión del ex cura párroco de Limpio y la denuncia de la joven en el ámbito civil, la autoridad eclesial decidió darle un corte al tema, contra lo que establece un apartado del protocolo elaborado por la CEP.

Si bien ese documento se hizo aplicado para investigar denuncias sobre abuso sexual de menores, existe un apartado aplicable al presente caso y que habla sobre lo que debe realizar la jerarquía "cuando un delito parece haber ocurrido" (ver infografía).

Mientras el padre Silvestre reconoció lo que se entiende como delito, la jerarquía no explicó aún por qué no remiten la investigación a la Congregación para la Doctrina de la Fe, el tribunal del Vaticano encargado de resolver este tipo de casos.

Mons. Edmundo Valenzuela ni el mismo nuncio Eliseo Arioti acceden a responder a la prensa sobre el caso.

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