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Mundo
martes 14 de febrero de 2017, 16:13

Cuba lleva a la Berlinale un canto a la amistad por encima de las diferencias

Berlín, 14 feb (EFE).- El realizador cubano Fernando Pérez presenta hoy en la sección Berlinale Special y fuera de concurso su cinta "Últimos días en la Habana", una "historia humana sobre la amistad de dos personajes por encima de cualquier otro tipo de diferencias para estar unidos", dijo el propio cineasta.

"Es una intención en la película tratar de reflejar un contexto que para mí es el que representa de alguna manera cómo es la vida en Cuba", precisó el director en rueda de prensa.

La cinta, coproducida entre Cuba y España, gira en torno a las figuras de Diego y Miguel, que comparten un modesto apartamento en el centro de La Habana sin agua corriente ni ningún tipo de confort.

Miguel se gana unos pesos lavando platos y se ocupa junto a los vecinos y la familia, que aparece de vez en cuando, de Diego, cuyas complicaciones derivadas del sida lo mantiene postrado en la cama.

Diego intenta mantenerse optimista y con ganas de vivir, mientras Miguel se encierra cada vez más en si mismo.

Con este ir y venir de vecinos, familiares y nuevos amigos y a través de la particular amistad entre Miguel y Diego, Pérez presenta en su cinta un deslumbrante caleidoscopio de sentimientos y ofrece una aproximación a una cultura y una sociedad que requieren de una constante flexibilidad, un impresionante optimismo y una permanente necesidad de luchar y resolver, de buscarse la vida y enfrentar las adversidades.

"Más que una película contestataria y pesimista, trata de constatar un momento de nuestra realidad", precisó Pérez, quien trazó un paralelismo con su filme documental de 2003, "Suite Habana".

En estos 14 años desde "Suite Habana", la realidad cubana se ha hecho más compleja y sobre todo desde el período especial, como se denominan los años que siguieron al desmembramiento de la Unión Soviética, las diferencias sociales se han ido acrecentando, subrayó.

Al igual que en "Suite Habana", este filme trata de reflejar en una mezcla de documental y ficción" esa vida, ese día a día cotidiano", aunque los personajes se encuentran en un estado de "sobreviviencia mayor", preciso.

La motivación para hacer "Últimos días en La Habana", agregó, fue precisamente situarla en un contexto "muy preciso" en el que los personajes son "fundamentales".

Según el actor Jorge Martínez, que encarna a Diego, es una película "sencilla, pero hecha con amor que toca "temas universales" como la amistad, la mezquindad y los valores humanos.

Hacerla fue "un placer", agrega, y estar en Berlín, "un sueño hecho realidad".

Según Martínez, Pérez es el "más grande director cubano" y para cualquier actor trabajar con él es "la más grande experiencia que se pueda tener", porque una película de este cineasta "siempre será humana".

"No puedo hablar de esta película como trabajo", sino como "alegría" y "satisfacción", agregó el actor, cuya mayor dificultad en el rodaje fue, por razones médicas, la necesidad de adelgazar 14 kilos ya que, recuerda, sobrevivió a un cáncer de pulmón.

Otra dificultad fue la de dar vida, solo con los gestos y el rostro, a una persona postrada en una cama, explicó el actor, para quien la presentación de este filme en la Berlinale supone también su primer viaje a Europa.