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Especiales
lunes 15 de agosto de 2016, 18:22

Conocé tres historias de pequeños héroes con valor, talento y generosidad

El 16 de agosto se celebra en Paraguay el Día del Niño, en homenaje a aquellos "pequeños guerreros" que, vestidos como soldados, dejaron de lado su inocencia y niñez para combatir en la batalla de Acosta Ñu. Ese acto de heroísmo marcó nuestra historia, por eso en esta nota reflejamos -a modo de homenaje- tres semblanzas de vida, parte de la lucha diaria de tres niños y niñas de nuestro país.
Por Rodrigo Houdin | @rodrigohoudin

Te mostramos algunos ejemplos de lucha diaria de estos héroes en miniatura que con coraje, valor, talento, gestos, inocencia y cargados de sueños pueden darnos lecciones.

"Querer es poder", es una de las freses más mencionadas cuando se habla de superación a pesar de los obstáculos y Emiliano Medina Barrios es un claro ejemplo de ello.

Él es un niño de 10 años, oriundo del asentamiento Tres Nacientes de Ypané. Nació sin sus extremidades superiores, pero esto no le impide luchar por sus sueños. Aprendió a escribir usando los pies, juega fútbol, canta y hasta hace volar pandorga. Cursa el 4º Grado en la Escuela Básica Tres Nacientes.

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"Él es súper alegre y akahatã (travieso). Tiene varias cicatrices de sus travesuras. Como hijo es excelente, muy respetuoso, tiene buenas notas en la escuela. Le encanta jugar al fútbol y ahora hace volar su pandorga con la ayuda de un amigo", nos comenta su madre, Cirila Barrios Acuña.

Cirila describe a este pequeño campeón como alguien con un gran espíritu de superación. "A veces se siente triste porque practica fútbol pero no juega de titular. Le encanta jugar y sueña con que los jugadores de Olimpia, su club, le visiten", relató.

Emiliano no ve su discapacidad como un impedimento para disfrutar de su infancia. "Él es feliz, es muy querido por sus amigos y compañeros de escuela", cuenta su madre.

Pintando los sueños

Con solo 7 años, Amanda Luján Golin Cano pinta cuadros como toda una profesional del arte. Además, es violinista en la orquesta de su ciudad. La niña vive en la ciudad de San Ignacio, departamento de Misiones. Para ella, los sueños se empiezan a construir a temprana edad.

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"Desde que agarró por primera vez los lápices ella empezó a dibujar y pintar. Le quisimos hacer estudiar, pero por su corta edad no la recibían", comentó su madre, Eliza Cano.

Tras la insistencia de su madre, Luján empezó a participar de clases de pintura en el Museo Jesuítico de San Ignacio, con el profesor Carlos Bedoya. Además es violinista y estudia teatro, explica su mamá.

La joven artista cursa actualmente el segundo grado en el Colegio San Vicente de Paul. Vive en el barrio María Auxiliadora de la ciudad misionera.

La niña ya pintó varios cuadros y su talento asombra a muchos, destacando su edad. Además es alumna destacada –por sus calificaciones– en su institución educativa.

Un gesto inocente que conmovió a millones

Mientras millones de fieles centraban su atención en la visita del papa Francisco a Paraguay, en el marco de este acontecimiento apareció Ángel, quien tuvo el inocente gesto de ofrecer a su amigo, un gallo al que bautizó con el nombre de Felipe, para que el papa Francisco pueda comer caldo con "vorí vorí".

"Ángel, el niño que llevó un gallo al papa Francisco", se titulaba la historia publicada por ULTIMAHORA.COM el 10 de julio del 2015. El gesto de este niño conmovió y enterneció a muchos, dejando en alto el gesto del niño.

Ángel Flores vive en una humilde vivienda del barrio Cambala de Asunción. El niño está en el primer grado de la escuela San Pedro y San Pablo.

La inocencia de Angelito se convirtió en una historia viral en las redes sociales y en un mensaje de solidaridad y donación para muchos.

Finalmente, el Papa no comió a Felipe en su caldo, pero tras conocer la historia le envió un rosario como presente.

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Estos grandes guerreros son solo algunos de los niños paraguayos que con sacrificio, ternura, talento, coraje y valentía honran a aquellos 3.500 niños que el 16 de agosto de 1869 dieron su vida por su patria durante la Batalla de Acosta Ñu, en el marco de la Guerra de la Triple Alianza.

En Paraguay se celebra el Día del Niño desde el año 1948, cuando el entonces presidente Juan Manuel Frutos decretó que se conmemore en esa fecha, en recordación a los niños muertos durante la sangrienta batalla.

A 27 años de la Convención sobre los Derechos de Ios Niños y Niñas, suscripta en 1990, Paraguay aún tiene muchas tareas por hacer en cuanto a la protección de los niños. El trabajo infantil, el criadazgo, la desigualdad y la violencia forman parte de una agenda pendiente para el Estado.