23 de agosto
Miércoles
Despejado
24°
34°
Jueves
Despejado
25°
35°
Viernes
Despejado
23°
35°
Sábado
Muy nublado
20°
34°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Editorial
miércoles 12 de abril de 2017, 02:00

Claro mensaje de la Iglesia para respetar la Constitución

La postura de los obispos de la Iglesia Católica paraguaya ante la actual crisis política es muy clara y determinante. Consideran prudente "no insistir" en la figura de la reelección por vía de la enmienda, porque produce tensión, crispación y polarización social, que podrían traducirse en más hechos de violencia. Tanto en los comunicados de la Conferencia Episcopal como en la expresiones particulares de varios prelados existe plena coincidencia: Convocar a todos a respetar la ley, pacificar los ánimos, abrirse al diálogo, anteponer el bien común por encima de "toda violencia y todo afán de poder desmedido". En esta Semana Santa, sería bueno tener en cuenta estas exhortaciones.

Como pocas veces en los últimos años, la Iglesia Católica paraguaya viene sosteniendo una postura firme, clara y unánime ante la crisis política desatada en torno al proyecto del oficialismo colorado, liderado por el presidente Horacio Cartes, con sus aliados, el Frente Guasu, conducido por Fernando Lugo, y la disidencia liberal que responde a Blas Llano, para buscar imponer la figura de la reelección presidencial a través de una cuestionada enmienda de la Constitución.

Tras el atraco al Congreso, el pasado martes 28 de marzo, cuando los senadores cartistas, luguistas y llanistas instalaron un Senado paralelo, aprobando unilateralmente una modificación del reglamento interno de la Cámara Alta, la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió un comunicado expresando "perplejidad y preocupación por la premura y los procedimientos poco transparentes, y de objetables conceptos de normas jurídicas vigentes".

Los obispos fueron claros en que las decisiones de los 25 senadores a favor de la enmienda tenían "serias dudas en su legalidad y legitimidad" y eran, a la vez, "una muestra de la absoluta falta de consideración y respeto a la institucionalidad democrática, que con tanto esfuerzo y esmero hemos conquistado luego de décadas de dictadura".

Con mayor contundencia, consideraron que era prudente "no insistir en la introducción de la figura de la reelección presidencial por la vía de la enmienda constitucional, porque está visto que produce una innecesaria tensión, crispación y polarización social y que, si no se maneja adecuadamente, podría traducirse en violencia con impredecibles consecuencias".

Las exhortaciones de los obispos no fueron escuchadas y los 25 senadores aprobaron en otra sesión paralela el proyecto de enmienda, el 31 de marzo, provocando como reacción las protestas ciudadanas que derivaron en el incendio del Congreso y en el criminal accionar de la policía, con el asesinato a sangre fría de un joven dirigente liberal. Ante estos hechos, un nuevo comunicado de la CEP formuló un urgente llamado a la paz, "respetando un proceso donde la libertad y la posibilidad de actuar no se vean coaccionadas por la premura de los procedimientos políticos".

En estos días de Semana Santa, en que se ha instalado una especie de tregua en la crisis política, el reiterado mensaje de los obispos debe ser tenido en cuenta. En su reciente llamado a una jornada de ayuno y oración, piden a autoridades y pueblo que se renuncie "a toda violencia y a todo afán de poder desmedido". Es de esperar que tan oportuna exhortación obtenga respuestas positivas.